sábado, 26 de abril de 2014

Las Bandas de Rock de hoy en Día (1): Gustos Musicales.

Compartiré un poco de mis experiencias. Algunos de mis inicios (a pesar de que no he salido de ellos). Después de haber pasado por un hecho, el cual hará parte de un repudio total mío hacia algunas personas, sé que aprendí y me divertí cuando debía hacerlo. Así mismo, funciona la música: Un lugar diferente para aprender, divertirse y vivir... Lo que muchos no tienen en cuenta, es que esto conlleva más.

Cuando "empecé" con mi primer instrumento, recuerdo que lo hice únicamente porque un amigo (con el que tenía muy buena relación y gustos musicales afines) me referenció que había "...una vacante" como Baterista.
Sin embargo, mi sueño de toda la vida fue la Guitarra, por lo que pensé dos veces. O más bien, dos segundos. Y acepté.

¿Por qué? Bien. Cuando estás en este mundo, de escalas, notas, espacios, tiempos y demás, debes inclinarte por un instrumento con el que te guiarás siempre. Muy pocos, deciden explorar más allá. Y uno de ellos fui yo, cuando empecé con la causa "Quiero simplemente tocar en una banda".

En las épocas de infancia, comúnmente los programas tienden a hacernos ver, que la vida del "Rock(Pop)star" está llena de fama, dinero, "chicas" y diversión. Pero si eso fuese así... ¿Por qué bandas como Cream se separaron?

Con la misma mentalidad de cuando inicié (o fui iniciado), muchos comienzan igual. Sin embargo, el auge de los instrumentos es tal, que hoy en día lograr divisar a una persona con Guitarra, casi cada vez que sales de tu casa, así sea solo a comprar víveres. Esto se convirtió en una moda, y no es para más: Bandas y "artistas" adolescentes se dan el lujo de poder dar una cara al público con una simple cara bonita, rebelde y hasta libertina; dejando de lado principios básicos como ser humano.

Como dije hace poco, "Lo que le pasó al Rock, le pasará igual al Pop de hoy en día. Es ahí cuando veremos una revolución musical". Sin embargo, muchos jóvenes se sienten atraídos con la "rudeza" de estos personajes. Muchos llegan inclusive a pensar, como sucedió con un algún grupo de músicos en el que estaba; que con solo tocar bien o en lugares conocidos se llega a internacionalizar. Si fuese así, Eric Clapton ya hubiese tenido una presentación, así fuese en Suramérica. Pero, nadie los quiere. Muy pocos se atreven a darse el lujo de entender todo lo que puede llegar a acarrear ser músico y hacer música.

Después de tiempo de que, empezara a aprender algunas canciones, me di cuenta que basarse en lo que se aprende en teoría es peligroso. Es más: A veces, cuando se tiene un docente, se debe saber de que dicha persona, sabe utilizar todos los recursos en la medida necesaria, y en el momento necesario. Esta enseñanza fue impartida, a través de que, por mal descubrimiento mío, empecé a manejar el metrónomo muy tarde.

Así mismo, encontramos que si colocas a un guitarrista a tocar, es raro oírlo con la misma velocidad. Inclusive, acepto yo, que en mis primeras presentaciones con lo que fue mi primera banda, tendía a confundir a mis compañeros por falta de bases, y creer que, con tan solo saber tocar, y aprender cosas pequeñas y conocer bien lo que tocaba, era suficiente.

Muchos piensan que puede llegar a ser como el video de "Whiskey in the Jar" de Metallica, pero cada uno forja su destino. Hay quienes lo hacen, hay otros que en cambio desean aportar más música al mundo, que dinero a las licorerías.

Y, ese prototipo de que "una banda de rock se distingue porque bebes, fumas, te drogas, estás rodeado de chicas y tocas alabanzas a Satanás", aún continúa actualmente. He tenido detractores, que van desde mis compañeros de estudio hasta las personas con las que se tiene una relación sentimental (Aún así, sigo siendo el Caballero Solitario). Todo, porque las épocas doradas de dichos géneros, fueron alterados con estos eventos, que aunque fueron realidad, no fue de todos los músicos.

O en el caso del Reggae, siempre se toma la figura de un Rastafari vestido de verde, fumando marihuana. O el caso del Pop, una mujer que cante con un registro agudo y una apariencia agradable hacia los hombres (por no decir que también se le suma, el de la chica que canta casi desnuda). O el caso de la música clásica, que es un erudito con mucho cabello y culto, o una mujer de prodigio vocal.

Pero todos, no tienen que ser así. No niego que aún esta idea falsa que te venden los "medios" sigue intacta por muchas personas, pero también digo que esto no depende de los fans, sino de los artistas también. Pero, las compañías están exigiendo cada vez más controversia, esto es lo que vende. Y, no es difícil ya verse con una igualdad de escalas musicales, extrañezas de letras y confirmación de que, en sí, "Una cara bonita vale más que la Música". ¿Ejemplos? Los hay, pero no me atreveré a nombrar, por distintas razones. Cada quien sabe a qué me podría estar refiriendo.

Claro está, que la verdadera música no se distingue, dependiendo de los gusto musicales propios. Pues, recuerdo que un bajista que decía que Maná no hacía música. Entonces, le pregunté si esta banda era de su gusto, a lo que respondió negativamente. Entonces, no es lógico pensar en este tipo de cosas, cada género tiene su forma de tener música. Pero, aclarando que este término que coloqué en negrilla anteriormente, implica que, contiene una letra con sentido propio, una armonía y melodía que no sea simple; y un pensamiento donde se le brinda importancia a lo que se transmite, no a lo que se escucha. Pero, manteniendo una riqueza en lo que el oído percibe.

Esto me lleva a pensar otra cosa: La precocidad de un músico por componer. 
"Componer", es un concepto sencillo, con el que puedo englobar muchos métodos. Puedo hacer una música de múltiples formas, haciendo desde acordes sencillos con una guitarra y voz, hasta orquestación sinfónica junto con registros vocales muy amplios. ¿Cuál es mejor? El que más transmita, el que más complejidad y detalle brinde el(los) artista(s). Esto no quiere decir que "Si hago acordes más complicados, es mejor", o "si le pongo más instrumentos, es mejor".

Pongámoslo en un sentido muy simple. Cuando realizas un plato para una reunión, sea cual sea sus ingredientes, te das a la tarea de planear una nueva "exquisitez" propia para tus comensales. Entonces, piensas si hay algo más por adicionar, o si puedes "inventar" algo nuevo. Resultó que, después de pensarlo y estar en la cocina, supiste que tenías tantas opciones como querías, de adiciones, carnes, legumbres, verduras y demás. Sin embargo, te interesaste por esa idea que entró por tu mente, y empiezas a prepararlo.
Durante el proceso, puedes hacerlo con afán o tranquilamente. Si lo haces con afán, te das cuenta que no es necesario y muchos ingredientes, y preparas un simple plato de Spaguetti con arroz. Si lo haces con mesura, te das cuenta que los comensales empiezan a tener hambre, pero en tu cabeza planeas mientra cocinas: Un Spaguetti, al cual le adicionas cierta salsa especial, le brindas algo de carnes para complementar, una ensalada para variar, y colocas un delicioso queso parmesano encima, para darle un toque fino al plato.
Al finalizar tienes tres opciones: Que hayas hecho un plato con el que todos hayan quedado satisfechos; que hayas hecho un plato con el que, todo haya quedado perfecto, y quieran más; o un plato con el que los comensales empiezan a hostigarse por exceso de algún aderezo.

¿Por qué realicé este ejemplo? Simple. Así mismo es la música: Cada instrumento, es un "ingrediente". Y te atreves a que, sea solo o en compañía, logres una canción. Al igual que con el Spaguetti, en todos los casos, estás haciendo lo mismo. Y habrán comensales que no comerán porque colocaste queso, y simplemente no les gusta el queso (En el plano musical, los que no te escucharán). Otros, en cambio no notarían la diferencia, puesto que en todos los casos, es el mismo "plato" (que comúnmente, son la mayoría). Si empiezas a saturar tu canción, tus "comensales" se sentirán incómodos. Si realizas un plato perfecto, verás cómo tus comensales, su mayoría (Porque siempre habrá alguno a quien no le gustará todo el contenido de tu plato) te pedirá aún más. Tal vez le dirán a otros que cocinas bien.

Y esta "perfección" solo se logra sabiendo cuál es la combinación con la que, sin más ni menos, tienes plena seguridad de que lo que haces está bien. Mientras que, habrán otros, que solo harán ese "plato", pero de afán, sin nada adicional. Y, habrán quienes les guste y quienes no. Pero a quienes les guste, es porque contiene, si tomamos el ejemplo culinario, algo que es favorito tuyo, sea el spaguetti o el arroz. Claro está que algunos, dirán que tu comida no es la gran cosa.

Hoy en día, la música se planea, como quien trata de cocinar de afán. Solo se da importancia a que estos "comensales" consuman. En este caso, ya la comida no es para una reunión, sino un restaurante casero. ¿Por qué? Porque tenderán a vender las mismas cosas de siempre, con los mismos ingredientes de siempre.

Y nosotros a gusto, siempre iremos allá, ya que esa es la comida que nos gusta, independientemente si cambian la ensalada, o cualquier adición. Siempre será el mismo plato. Así mismo, somos la mayoría de los oyentes, porque nos basta con que la canción tenga un ritmo que te guste, sin importar la letra, o si los arreglos musicales son complejos o no. Así que, una banda que desea progresar, solo necesita mantener los mismos ritmos, rostros vistosos y no más.

Es por esto que, hoy ya no vemos conciertos grandes, sino adolescentes afiebrados por grupos que solo poseen buena presencia. Los pocos grupos que sobresalen, han tenido que luchar mucho.
Y, nosotros como público nos limitamos a "disfrutar", canciones que inclusive tal vez fueron pensadas en tan solo cinco minutos, en el baño del vocalista.

Entonces, ¿Eres de los comensales que solo consume, sin disfrutar de lo que te ofrecen; o eres de los comensales que disfruta, detalla y disfruta a profundidad aquello?

lunes, 7 de abril de 2014

Aunque no se de cuenta.

Dedicado para todos aquellos que alguna vez han tenido que sufrir por amor. Pero, no de la misma manera que siempre. Sino para nosotros, los que a veces debemos enfrentarnos a convivir con personas que, aunque nos lastiman y aún más que eso, pueden hacernos perder los cabales, seguimos firmes y puestos a continuar sin tapujo alguno. Como los huesos al renovarse: Vuelven a ser iguales por fuera, pero más débiles por dentro.

Aunque ya sé que nunca verás esto, esto es lo que pasa. Ya esto es amor, como lo puedes comprobar. Tal vez la entrega más allá de lo terrenal, o inclusive material. Hemos aprendido a ser un amor tan incalculable, que muchos miran a nuestro alrededor. De esos, de los que mucha gente desea y otros repudian. Oye... ¿Estás pensando lo mismo que yo?

Pero, a su vez sabes que no dilato mis pupilas por completo, y mucho menos menos me atrevo a destapar mis más sinceros pensamientos. Aunque en tu malinterpretación y deseo impetuoso porque tu consciente sabe la verdad,  a veces no sabes lo que llegas a hacer. A veces puede que no calculemos la profundidad de nuestras acciones, y la veracidad de nuestras creencias. Y, es así, como ya me empiezo a desconocer, como un todo. Porque, siendo uno u otro yo, me he apartado de mí mismo. Me he mal-logrado, me he convertido en un ser lleno de demonios que, aunque no habitan un infierno, claman porque sea la misma vida quien devuelva muchas cosas.

Y así, me pediste cambiar en un comienzo. Hubo cosas de las que no estuve de acuerdo. Pero el amor lo puede todo. Siempre lo puede. Y así, mi mente excesiva me hizo crear un mundito para ambos. El problema, es que han llegado infinidad de inmigrantes ilegales y parásitos de otros mundos, para intentar acabar con nuestra naturaleza. Y el resultado, siempre te ha favorecido.

El hecho de amarte, y estar contigo, son pasatiempos que son más que recorrer el tiempo: Son realidades infinitas que disfruto completamente, con sinceridad y sin tener que fantasear. Me has hecho ser un hombre nuevo, con nuevas aptitudes, pero... diferente actitud. Hoy, me muestro al mundo como el hombre que quiero ser por dentro, más el inconveniente es que no debía perder mi esencia, mi valor, mi conocimiento.

Hoy en día, tú no sabes lo que la frase "me haces daño", puede significar. No sabes cuánto un hombre de amor entregado y empedernido puede llegar a suponer, cuando la mentira no cruza en la mente propia, sino en la ajena, específicamente en la tuya. Somos pocos los que deseamos, e intentamos luchar por lo que debemos hacer, que es valorarte. Y he logrado llegar a muy buenos puntos, pero así mismo me siento como la piedra que se patea en el camino: La llevas contigo, la vas pateando de a poquitos, y poco a poco se va desintegrando.

Hoy en día me siento como un hombre nuevo, pero no para bien. De que a veces, no soy capaz de llegar a satisfacerte, en cualquier aspecto. Pero cuando me dices que he fallado más que tú, cuando dices que lo que he hecho es mucho peor que tú;  y te referencias a mí como un mentiroso, siempre tiendo a callarme. Y tal vez, no por pena, sino por amor. Porque, cuando amas, sabes que lo malo se debe convertir en un punto para impulsar lo bueno, y dar de ellos lo mejor.

A veces no entiendes cuánto vales para mí. Que mis palabras las tomas a mal, y mi uso inconcreto de palabras y significados cambia. De que mi deseo por hacerte mejor, ha sido solo un intento por darme cuenta que soy una persona con peores sentimientos y acciones cada día. A veces no entiendes, que la libertad es un valor agregado más. Y aunque si leyeras esto, sabrías que lo primero a pensar sería que pretendo decir que me estás aprisionando, tan solo estoy pidiendo una oportunidad para darme cuenta de que soy un tipo bueno. Pero, cuando llego al punto de la llamada, solo recibo un "eres infiel".

Con o sin palabras, sea con o sin el silencio, ya no sé hoy lo que empieza a ser la realidad, quien soy yo. Ahora me encuentro sujeto a ti, a quien me quiso hacer mejorar desde el principio. El problema, es que cuanto más mejoro, tú vas aumentando y prolongando en ti, mis antiguos defectos. De que, aunque no me lo digas te sientes cansada de que sea un niño. De que el pasado se ha atrevido a llevarse mi deseo de crecer, y de aprender que es lo mejor que he podido hacer.

Te sientes cansada de mí, pero aún tampoco lo suscitas solo por mantenerte en esa lucha, en la que solo estás favor, en tu buen humor. Porque, mi complemento empieza desde el preciso instante en el que, por un simple beso, una caricia o un pensamiento faltante, decides llevar la relación a un fin, tal vez premeditado o deseado.

Y tal vez tu orgullo, tu tan triste orgullo, que termina atacando lo poco de mi; es solo una de las balas, una de las grandes, que atraviesan el alma cuando inclusive, estoy esperándolo. De que últimamente has deseado tratarme a gritos, empujones y golpes, como una marioneta. De que a veces relatas tu pasado con anhelo de un regreso por encima de nuestro presente, y realizas comparaciones con seres queridos, que supuestamente has dejado atrás.

Y yo mientras tanto, me consumo a mí mismo a través del alcohol. A través de soledad deseada, de una búsqueda por un momento para poder llorar, o tal vez fingir estar bien. Por cumplir sueños con los que quieres que yo no termine, y momentos anhelados que me gustaría dejar de nuevo al lado... O al frente.

Ya hoy en día sé que continúa mi amor. De que me has escuchado llorar, algo difícil para mi. Que a veces no es fácil ser amenazado a través de cualquier acción, concluyendo de que valgo menos que tú. De que tan solo con pedir perdón y unas cuantas lágrimas, puedes mejorar las cosas; mientras en mi caso debo buscar con lágrimas en tus ojos, el tan repetido caso, de tu decisión por dar por terminada nuestra historia. O tal vez no solo eso: Sino con los sueños que conllevamos.

Que me gustaría salir a alguna parte, con la confianza de que, por más malos pensamientos, eres capaz de confiar en mi. Pero, siempre me has dejado en claro, que no confiarás en mi, a pesar de que has buscado tu antigua pareja, mientras solo he dicho un "te quiero" a una buena amistad de casi la mitad de mi edad.

Aún no sabes que he llegado a la ira, y tal vez a la depresión, sin remedio alguno. De mi devastación, si así lo quieres llamar. Sin embargo, para ti, soy yo quien ha causado las heridas, el (único) que ha fallado, el que debe llevar las riendas y el que debe soportar tus acciones, que siempre supones como "leves".

Sin embargo, me descompenso al tratar de desahogarme, de tratar de dejar esto como ficción. Más esto es lo que, en otras palabras, mi mente grita llorando aún. Pues, veo las demás parejas felices, con libertad, sueños y confianza mutua. Mientras yo, intento solo ganarme tu confianza, que al parecer perdí, por una injusta razón.

Aunque no lo niego, ya soy un hombre medio vacío. Mi medio lleno está con lo que relativiza nuestros momentos felices, y lo que verdaderamente es una relación. Por el otro, me encuentro en un oscuro callejón sin salida, en donde al final de la esquina están unos pocos sueños, y una poca gente, que es diferente a los conocidos que buscan solo un momento íntimo entre tú y quien te lo dice. Y sé que si cruzo, tú simplemente volverás a querer darle fin a todo.

No puedo obviar que soy una persona que te ama, con toda la sinceridad con la que absolutamente nadie podría actuar y pensar. Sin embargo, tengo miedo a que el día de mañana, mi propia mente me tenga que forzar a aceptar que debo estar lejos, y tal vez, no cumplir esos sueños. Todos tenemos un límite, y a veces no te has dado cuenta que este corazón sincero lo estás haciendo pasar como uno normal.

Y te amo. Te amo como absolutamente nadie, lo va a hacer en cualquier momento de tu vida, exceptuando tus hijos.Te amo tanto, que no me importa llegar a romper en llanto cada noche, sabiendo que poco a poco voy a llegar a un punto en el que estaré completamente destruido. Pues no me importa, porque sé que estoy brindándote felicidad, aunque cueste la mía. Te amo, y sé que me amas, al punto de pasar por encima de cualquiera para amarme. Lo que no has tenido en cuenta, es que también me incluiste en esa lista. Y a pesar de que simplemente a veces me sienta solo un esclavo, o el peor ser humano que existe en el planeta, siempre te haré dar cuenta que nadie te va a amar con la misma intensidad y sinceridad como quien escribe este simple escrito. De que he mejorado, sin saber si puedo ser un buen prototipo de persona.

Esto mujer, es de lo que jamás te darás cuenta. Este es mi papel y mi lápiz, y la poca música que a escondidas tuyas, puedo hacer. Daría todo por hacerte feliz, y eso hago: Pues he tenido que sortear mi libertad, mi felicidad, mi risa y mi estabilidad, por tan solo una sonrisa tuya. Y, muchos me criticarán, como lo han hecho, por mi forma de actuar. Pero sé que es un buen negocio. No para mí: Para ella. Puesto que, al final, solo quiero que viva como jamás lo haya hecho. Porque, el día de mañana puedo irme, y quiero por lo menos, que si en dicho momento no estoy presente como un ente o ser vivo; pueda ella entender que lo que hice siempre tuvo una razón de ser. Y de que, a pesar de que jamás tuve perdón por errores que inclusive no cometí, siempre sorteé los peores riesgos por hacerla feliz. Y no me arrepiento de esto, porque esto es lo que hago: Hacerla feliz, aunque no se de cuenta.