Dedicado para todos aquellos que alguna vez han tenido que sufrir por amor. Pero, no de la misma manera que siempre. Sino para nosotros, los que a veces debemos enfrentarnos a convivir con personas que, aunque nos lastiman y aún más que eso, pueden hacernos perder los cabales, seguimos firmes y puestos a continuar sin tapujo alguno. Como los huesos al renovarse: Vuelven a ser iguales por fuera, pero más débiles por dentro.
Aunque ya sé que nunca verás esto, esto es lo que pasa. Ya esto es amor, como lo puedes comprobar. Tal vez la entrega más allá de lo terrenal, o inclusive material. Hemos aprendido a ser un amor tan incalculable, que muchos miran a nuestro alrededor. De esos, de los que mucha gente desea y otros repudian. Oye... ¿Estás pensando lo mismo que yo?
Pero, a su vez sabes que no dilato mis pupilas por completo, y mucho menos menos me atrevo a destapar mis más sinceros pensamientos. Aunque en tu malinterpretación y deseo impetuoso porque tu consciente sabe la verdad, a veces no sabes lo que llegas a hacer. A veces puede que no calculemos la profundidad de nuestras acciones, y la veracidad de nuestras creencias. Y, es así, como ya me empiezo a desconocer, como un todo. Porque, siendo uno u otro yo, me he apartado de mí mismo. Me he mal-logrado, me he convertido en un ser lleno de demonios que, aunque no habitan un infierno, claman porque sea la misma vida quien devuelva muchas cosas.
Y así, me pediste cambiar en un comienzo. Hubo cosas de las que no estuve de acuerdo. Pero el amor lo puede todo. Siempre lo puede. Y así, mi mente excesiva me hizo crear un mundito para ambos. El problema, es que han llegado infinidad de inmigrantes ilegales y parásitos de otros mundos, para intentar acabar con nuestra naturaleza. Y el resultado, siempre te ha favorecido.
El hecho de amarte, y estar contigo, son pasatiempos que son más que recorrer el tiempo: Son realidades infinitas que disfruto completamente, con sinceridad y sin tener que fantasear. Me has hecho ser un hombre nuevo, con nuevas aptitudes, pero... diferente actitud. Hoy, me muestro al mundo como el hombre que quiero ser por dentro, más el inconveniente es que no debía perder mi esencia, mi valor, mi conocimiento.
Hoy en día, tú no sabes lo que la frase "me haces daño", puede significar. No sabes cuánto un hombre de amor entregado y empedernido puede llegar a suponer, cuando la mentira no cruza en la mente propia, sino en la ajena, específicamente en la tuya. Somos pocos los que deseamos, e intentamos luchar por lo que debemos hacer, que es valorarte. Y he logrado llegar a muy buenos puntos, pero así mismo me siento como la piedra que se patea en el camino: La llevas contigo, la vas pateando de a poquitos, y poco a poco se va desintegrando.
Hoy en día me siento como un hombre nuevo, pero no para bien. De que a veces, no soy capaz de llegar a satisfacerte, en cualquier aspecto. Pero cuando me dices que he fallado más que tú, cuando dices que lo que he hecho es mucho peor que tú; y te referencias a mí como un mentiroso, siempre tiendo a callarme. Y tal vez, no por pena, sino por amor. Porque, cuando amas, sabes que lo malo se debe convertir en un punto para impulsar lo bueno, y dar de ellos lo mejor.
A veces no entiendes cuánto vales para mí. Que mis palabras las tomas a mal, y mi uso inconcreto de palabras y significados cambia. De que mi deseo por hacerte mejor, ha sido solo un intento por darme cuenta que soy una persona con peores sentimientos y acciones cada día. A veces no entiendes, que la libertad es un valor agregado más. Y aunque si leyeras esto, sabrías que lo primero a pensar sería que pretendo decir que me estás aprisionando, tan solo estoy pidiendo una oportunidad para darme cuenta de que soy un tipo bueno. Pero, cuando llego al punto de la llamada, solo recibo un "eres infiel".
Con o sin palabras, sea con o sin el silencio, ya no sé hoy lo que empieza a ser la realidad, quien soy yo. Ahora me encuentro sujeto a ti, a quien me quiso hacer mejorar desde el principio. El problema, es que cuanto más mejoro, tú vas aumentando y prolongando en ti, mis antiguos defectos. De que, aunque no me lo digas te sientes cansada de que sea un niño. De que el pasado se ha atrevido a llevarse mi deseo de crecer, y de aprender que es lo mejor que he podido hacer.
Te sientes cansada de mí, pero aún tampoco lo suscitas solo por mantenerte en esa lucha, en la que solo estás favor, en tu buen humor. Porque, mi complemento empieza desde el preciso instante en el que, por un simple beso, una caricia o un pensamiento faltante, decides llevar la relación a un fin, tal vez premeditado o deseado.
Y tal vez tu orgullo, tu tan triste orgullo, que termina atacando lo poco de mi; es solo una de las balas, una de las grandes, que atraviesan el alma cuando inclusive, estoy esperándolo. De que últimamente has deseado tratarme a gritos, empujones y golpes, como una marioneta. De que a veces relatas tu pasado con anhelo de un regreso por encima de nuestro presente, y realizas comparaciones con seres queridos, que supuestamente has dejado atrás.
Y yo mientras tanto, me consumo a mí mismo a través del alcohol. A través de soledad deseada, de una búsqueda por un momento para poder llorar, o tal vez fingir estar bien. Por cumplir sueños con los que quieres que yo no termine, y momentos anhelados que me gustaría dejar de nuevo al lado... O al frente.
Ya hoy en día sé que continúa mi amor. De que me has escuchado llorar, algo difícil para mi. Que a veces no es fácil ser amenazado a través de cualquier acción, concluyendo de que valgo menos que tú. De que tan solo con pedir perdón y unas cuantas lágrimas, puedes mejorar las cosas; mientras en mi caso debo buscar con lágrimas en tus ojos, el tan repetido caso, de tu decisión por dar por terminada nuestra historia. O tal vez no solo eso: Sino con los sueños que conllevamos.
Que me gustaría salir a alguna parte, con la confianza de que, por más malos pensamientos, eres capaz de confiar en mi. Pero, siempre me has dejado en claro, que no confiarás en mi, a pesar de que has buscado tu antigua pareja, mientras solo he dicho un "te quiero" a una buena amistad de casi la mitad de mi edad.
Aún no sabes que he llegado a la ira, y tal vez a la depresión, sin remedio alguno. De mi devastación, si así lo quieres llamar. Sin embargo, para ti, soy yo quien ha causado las heridas, el (único) que ha fallado, el que debe llevar las riendas y el que debe soportar tus acciones, que siempre supones como "leves".
Sin embargo, me descompenso al tratar de desahogarme, de tratar de dejar esto como ficción. Más esto es lo que, en otras palabras, mi mente grita llorando aún. Pues, veo las demás parejas felices, con libertad, sueños y confianza mutua. Mientras yo, intento solo ganarme tu confianza, que al parecer perdí, por una injusta razón.
Aunque no lo niego, ya soy un hombre medio vacío. Mi medio lleno está con lo que relativiza nuestros momentos felices, y lo que verdaderamente es una relación. Por el otro, me encuentro en un oscuro callejón sin salida, en donde al final de la esquina están unos pocos sueños, y una poca gente, que es diferente a los conocidos que buscan solo un momento íntimo entre tú y quien te lo dice. Y sé que si cruzo, tú simplemente volverás a querer darle fin a todo.
No puedo obviar que soy una persona que te ama, con toda la sinceridad con la que absolutamente nadie podría actuar y pensar. Sin embargo, tengo miedo a que el día de mañana, mi propia mente me tenga que forzar a aceptar que debo estar lejos, y tal vez, no cumplir esos sueños. Todos tenemos un límite, y a veces no te has dado cuenta que este corazón sincero lo estás haciendo pasar como uno normal.
Y te amo. Te amo como absolutamente nadie, lo va a hacer en cualquier momento de tu vida, exceptuando tus hijos.Te amo tanto, que no me importa llegar a romper en llanto cada noche, sabiendo que poco a poco voy a llegar a un punto en el que estaré completamente destruido. Pues no me importa, porque sé que estoy brindándote felicidad, aunque cueste la mía. Te amo, y sé que me amas, al punto de pasar por encima de cualquiera para amarme. Lo que no has tenido en cuenta, es que también me incluiste en esa lista. Y a pesar de que simplemente a veces me sienta solo un esclavo, o el peor ser humano que existe en el planeta, siempre te haré dar cuenta que nadie te va a amar con la misma intensidad y sinceridad como quien escribe este simple escrito. De que he mejorado, sin saber si puedo ser un buen prototipo de persona.
Esto mujer, es de lo que jamás te darás cuenta. Este es mi papel y mi lápiz, y la poca música que a escondidas tuyas, puedo hacer. Daría todo por hacerte feliz, y eso hago: Pues he tenido que sortear mi libertad, mi felicidad, mi risa y mi estabilidad, por tan solo una sonrisa tuya. Y, muchos me criticarán, como lo han hecho, por mi forma de actuar. Pero sé que es un buen negocio. No para mí: Para ella. Puesto que, al final, solo quiero que viva como jamás lo haya hecho. Porque, el día de mañana puedo irme, y quiero por lo menos, que si en dicho momento no estoy presente como un ente o ser vivo; pueda ella entender que lo que hice siempre tuvo una razón de ser. Y de que, a pesar de que jamás tuve perdón por errores que inclusive no cometí, siempre sorteé los peores riesgos por hacerla feliz. Y no me arrepiento de esto, porque esto es lo que hago: Hacerla feliz, aunque no se de cuenta.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario