jueves, 12 de diciembre de 2013

La Moda del "Rockero(star)"

Había colocado una canción de Salsa, una de esas que tienen letra sublime, y mucho sentimiento implícito. Tantas palabras y sonoridad, como para endulzar a los oídos más amargos. Y las trompetas, sonando a ese compás que hace sufrir a los pisos de cada lugar de fiesta. Pero... Cuando me dí cuenta, un amigo me comentó que esa música era mala, que no escuchara eso. Entonces le pregunté: ¿Qué tiene? La Salsa es música (Tal vez más rica que el mismo Rock)
Aunque acepto que desde la mitad de mi vida he adoptado un gran gusto por el Rock y el Metal, también a su vez seguí continuando mis gustos por géneros que en mi inicios me formó: La Salsa, el Merengue, entre otros. Sin embargo, hay momentos en los que llegas a un punto, donde solamente los curiosos procedemos a actuar. Así, fue que empecé a explorar más: Rap, Lambada, Rock n' Roll, Rockabilly, Pop, Reggae, música clásica... En fin.

Muchos somos forjados siempre en un principio con música que escuchan nuestros padres. Así mismo, nosotros escogemos posteriormente nuestros gustos. Y muchos, repudian el Rock por aquellos acontecimientos de los Ochentas: El "sexo, drogas y alcohol". Pero en este caso, me dedicaré a dar un punto de vista, de la otra cara de la moneda.

Durante mis experiencias como músico, he tenido la oportunidad de apreciar, y muy de cerca, cada ritmo y cada concepto de "sabor" en una canción. He encontrado desde letras que incitan a la muerte propia, hasta temas que superan el estigma de mitología, y el fin en el Cielo como tema principal, o a veces secundario.

Aún así, he encontrado ironías en todo ello. Para ello daré un ejemplo muy básico:

Ella, es una chica de una edad algo avanzada. Cuando hablaba con ella, me decía que solamente escuchaba Rock. No era amante de la música tropical, y eso lo respetaba. Aún asi, siempre daba una dura crítica frente a lo que es el "Reggaetón", y aludía mucho siempre a temas de bandas reconocidas (Por no decir que comerciales). Entonces, decidí colocarle música que era lo más profundo del Rock. E inclusive, temas que muy poca gente ha escuchado, y tienen un excelente potencial. Entonces, apenas lo hice, me dijo: "No, eso no es Rock. El verdadero Rock lo hacen bandas como Guns n' Roses, Metallica, Megadeth, en español, mis favoritas: Do...(me reservo los nombres de bandas en español que fueron mencionadas)."

Hoy en día, parecemos tan solo inútiles. Y muy pocos saben apreciar la música de verdad. Al parecer, por lo que me he dado cuenta en el último año, una banda para poder sobresalir, debe tocar canciones que sean las más reconocidas de todos los tiempos. Así, todos los apoyan, y le dan más aceptación. Y frente al público, es casi lo mismo: Si una banda canta una canción conocida, tú cantas a grito herido, haces de esa canción tu realidad, y con voz alta. Pero... Somos pocos, los que logramos ver a más fondo las cosas. ¿Quién se ha detenido a pensar si quienes cantan lo están haciendo mal? He visto casos, donde la riqueza en la voz es menos valorada, que un chico de buena presencia y simpático que cante una canción que todos conocemos.

El Rock de hoy en día tiene dos opciones: En inglés, es solo cantar algo que todos conozcan. Y por más carente de sentimiento que suenes, te van a apoyar. En Español, más fácil: Posiciona la laringe de tal manera que suenes algo más grave. Y habla con ritmo, como un joven de quince años: Con eso, logras alcanzar el cielo y hasta más.

Aún así, acepto que el 10% de las bandas que he visto, tienen mucha riqueza musical. La mitad de ellos, hacen temas comerciales, y la otra hacen cosas que únicamente quienes apreciamos esto, notamos.

Ahora... El mayor problema, no es ese. Las letras parecieran que fueran tan solo una carta de niños de cinco años. ¿Dónde quedó la poesía? ¿ Dónde quedó el punto de vista profundo a tantas cosas? Eso, se lo están llevando, y muy pocos músicos se atreven a realizarlo, porque saben que el ritmo es el que vende.

Pero si no me limitara a tan solo el Rock, digo igual: Un músico actual se encierra tan solo a Acordes, a una cara bonita y un buen programa virtual que retire los errores. La Salsa, el Merengue, y tantos ritmos tan ricos en todo sentido, son despreciados porque supuestamente, no son "interesantes". Lastimosamente, el comercio ha ido retirando agrupaciones muy buenas, de todo ello. Porque, el tropipop y el Reggaetón se apropiaron de la Industria. Y la mayoría de artistas, decidieron fusionar música, hasta el punto de vender ritmos tan excelentes, por dinero, y otro ritmo que siempre va igual.

Y todos confunden eso. Lo que hoy se denomina "Rock", no es ni el 10% de lo que verdaderamente es. Realmente, eso es denominado Rock Alternativo (en mi opinión, el más fácil de componer y realizar). Y si te atreves a colocar una canción de, por emplear, Van Halen, seguramente te dicen que es Metal.

Hoy, los que dicen ser "Rockeros", no son más que personas que no alimentan su conocimiento musical. Que no valoran una guitarra bien afinada, un baterista con buenos rudimentos, un bajista de gran conocimiento en Contratiempos, y que se guían por lo que la demás gente cree que aprecia. Y todos, se encierran en el Rock. Y dicen que todo lo demás es "basura". Mientras tanto... Los que conocemos, vamos a una pista de baile, y gozamos de una buena canción con acompañamiento musical como unos bongoes, unas congas, unos timbales... Somos pocos.

Y por otra parte, hoy en día todos continúan con el mismo sueño de hace veinte años: Una banda de Rock. La diferencia radica en eso, que todos quieren únicamente serlo, pero del Tropipop o del Rock Alternativo. Y no niego que hay algunos hacen muy buen repertorio. Pero en lo poco o mucho que he recorrido como músico, me he dado cuenta que esto se convirtió, en una moda. ¿Quieres ser popular? Haz una banda. ¿Quieres chicas? Haz una banda. ¿Quieres sentir como se "sienten" los artistas? Haz una banda.
Haz una banda, haz una banda, haz una banda... Y así, es como todos quedamos "picados" por ese "bichito" de la música. De querer ir a un escenario, y que todos te griten y canten contigo las canciones. Por ello, muchas agrupaciones tienden a tocar las mismas canciones. ¿Es reconocida? ¡Bien! No importa nada más.

Pero... El vacío radica en que nadie se preocupa por al menos desear cantar con un sentimiento. Una canción reconocida: Peace Sells de Megadeth. Sí, a todos los que conocemos el Metal, nos agrada. Pero aseguro que más de la mayoría ni siquiera reconoce la letra. De cantarla, todos dicen hacerlo. Pero casi nadie lo hace con técnica, o por lo menos con sentimiento. Y muchos me dirán que "...eso no tiene sentimiento", pues bien: Una canción posee sentimiento, si lo que se canta tiene la suficiente contundencia como para poder expresar el mensaje que uno mismo busca.

Lastimosamente, nací en una época en donde las verdaderas leyendas de la música idolatran "cosas" que no llegarían a llamarse "canción", sino solamente, mezcla. Nací en una época, donde estamos condenados a lucir con ropas ajustadas o rotas, e idealizar el concepto de Sexo, dentro de lo sensual; y a eso sumarle la supuesta "música", que dicen aquellos sofistas, es más concentrada.

Así que, hoy los jóvenes se guían más por una moda, de un "Rockero" o un "Rockstar". Pero no nos damos cuenta que a veces el hecho de hacer música conlleva pasión. Deben haber ganas, y mucho sacrificio. No basta de aprenderse una escala musical, sino de sentirla, de vivirla, de amarla hasta un cierto punto. Muchos no llegan al punto de comprender la música como algo más complejo de que un acorde mayor puede tener varias notas entre sí. ¿Qué nos falta?

Pues bien, tal vez soy ignorante frente a muchos conceptos, que debo incursionar. Pero, no es el hecho permitir un "asesinato", una "masacre", a la música. Porque, ahora estamos acostumbrados a vender rostros con ritmo, no música con letras. Y así, vamos llegando al punto de que tengamos que desaparecer nuestros ideales, y la belleza de las letras que enseñan algo más que solo poesía. 
Larga vida a la Poesía, Larga Vida a la Música: A la verdadera Música.

viernes, 11 de octubre de 2013

Sexo.

Recuerdo que alguna vez, entre una conversación de hombres, todos realizaban la pregunta: "¿Ya se la comió?". Sin embargo, siempre sigo insistiendo en que obviamente, por ser solitario, eso implicaría que mi conocimiento en estos temas es demasiado pequeño. Sin embargo, a veces todos tendemos a llegar a conocer del tema. Por inclusive, casualidades. Así fue, como empecé a pensar hasta qué punto podría tener ello valor, qué podría caber entre lo posible.

Alguna vez, entre una conversación entre tragos, me preguntaron: "...eres virgen?". Obviamente, a una edad que es relativamente "media" para empezar a conocer de ello, según la sociedad, solamente tienes dos opciones: Mientes, diciendo que conoces sobre aquel "tabú", o aceptas la represión, que como hombre recibes al saber que, independiente de si han sucedido oportunidades o no, todavía sigues en la misma condición a la que viniste.

Por lo que respondí "Sí, soy virgen". Algunos amigos, aludieron a que más de un cuerpo había pasado por sus manos, que tal vez el "aroma del amor" (Aunque hoy en día el Amor es tan efímero y diferente), pasó a ser algo muy conocido de ellos.

Entonces, me decidí a pensar... ¿Qué valor es el que posee eso? Más aún porque, por accidente siempre concluyes que el sexo no es lo mismo que hacer el amor. El primero, es el acto como tal en el que llegas a un punto de satisfacción totalmente placentero. El segundo, es más sublime: Es llevar a algo mucho más esencial el significado del cuerpo, y darse un conocimiento entre dos, de permitir esa "convivencia" diferente, que siempre concluye con sonrisas sinceras, y un beso totalmente diferente. En otras palabras: La diferencia entre el deseo y el querer.

Las novelas que vemos en televisión, siempre nos brindan algo muy abstracto de todo ello. Música sonorizada con saxofones, o coros delicados, mientras las miradas de los infantes se brinda con asco, la de los adolescentes con deseo, y la de los adultos con perplejidad.

Hoy en día, es irónico que esto pasó a ser un tema que se grita al viento. Anteriormente, supe que los hombres siempre éramos más discretos, y que las mujeres lo tomaban como algo más personal. Ahora, tenemos embarazos a una edad en donde se cuestiona la responsabilidad paternal, y hasta el descubrimiento personal que concluye en algo más colectivo. Además, muchas de las mujeres lo toman como algo mucho más abierto. Y he conocido casos, en donde cuestionas el valor que ellas mismas le dan a su dignidad, a su cuerpo y hasta a su virginidad.

No digo que sea algún tipo de persona que piense quedarse "casto" toda la vida. O como en algunas religiones, donde se considera "inmundo" a quien aunque sea realice este mismo hecho. Sea o no con su pareja. Siempre he pensado en que es algo completamente espontáneo, que no tiene una fecha predestinada. Obviamente, cada uno decide qué tan pronto lo quiere realizar, más aún porque los métodos para protección propia ya son una realidad.

Aún hay gente que sabe y reconoce el valor de su propio cuerpo, y es así como los educan sus propios padres (o simplemente, cada uno forja su carácter). Pero en cambio, alguna vez, por cosas de la vida, escuché la frase: "Oye, ¿Qué tal si desordenamos la mesa?". Un hombre cualquiera, se supone que debería dejarse guiar por sus deseos, por lo que la mayoría depara su vida, mientras va creciendo. Sin embargo, mi decisión fue más que obvia, y me negué. Las causas son algo, que no puedo revelar. Y cada uno tiene su propia intimidad. Pero, no me podía tener cabida que una mujer pregunte si uno quisiera pasar un momento íntimo con alguien que, muy probablemente, se estaba guiando por algo que no era su cabeza, y mucho menos su corazón.

Sí, muchos dirán que soy de pensamiento absurdo, y muchas dirán que es algo muy extraño. Pero es así. Me "autoformé" con un tipo de pensamiento, que desde el comienzo quise que fuese diferente. No para crear un "yo" perfecto, sino por crear una identidad, y pasar por encima de muchos estigmas vagos.

Es que es eso: Disfrutar la vida. No se trata de intentar ver cuándo podemos poner a funcionar nuestra parte genital. Igualmente, es un "placer", que cuanto más tiempo se deja anejar, va a ser más satisfactorio. Y no me refiero al punto de vista de un sexólogo, sino al punto de vista propio. Tal vez, espiritual, o de pensamiento.

No me voy a poner a explicar desde ningún punto de vista teológico esto, y mucho menos porque mi ideología no apoya a ninguno de esos puntos; pero aún así doy mi opinión.

Es deplorable ver a una mujer pretendiendo un momento de pasión efímero, y a veces que inclusive hayan hombres que sean "perseguidos", por cosas así. No niego que como seres humanos, es una necesidad. Vivimos desde el inicio con prospectos y esperas que nos forjan a ser algo más que pensantes y algo sensibles. Pero, la realidad nos está dañando: Cualquiera piensa desde abajo mucho antes de lo que debería ser.

El Sexo... Una de esas cosas que todos confunden. Que todos le dan un valor tan alto, y donde el machismo tiene una comunión en ello. Los estigmas de "Entre más rápido se te vaya tu virginidad, entre más cuerpos conozcas; eres más hombre", "Vive la vida", y demás...

Sé que en algún momento habrá a cada uno, de llegarle la hora. Y cada uno hará una decisión. Sea por accidente o por voluntad. Pero, lo importante es no olvidar que, siendo hombre o mujer, el hecho de una relación no siempre debe estar unido a un hecho de pasión. Que hoy en día, todos empiezan a ser padres desde más antes. Y cada uno, toma su camino como desea.

En últimas, cada uno le da valor a lo que posee. Cada quien decide hasta dónde y qué parte del mundo desea recorrer. Pero, hay tantas cosas que han cambiado, que hoy en día todo esto parece ser mucho más diverso. En cierto modo, más espeluznante. Y en otro, más delicado frente a un punto de vista "animal". Todos somos seres humanos con necesidades. Pero la ironía, es que esto se ha convertido en una necesidad por placer. Hoy en día es más fácil el Sexo que el mismo Amor.

¿Devastador, no?

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Música, tragos y soledad.

Esperé un tiempo más, casi un poco más de un año. Todo ello, para volver a la Escena. Para volver a ese Hogar llamado Escenario, del cual siempre he tenido poco tiempo para hospedarme. Pero que, cuando lo hago, mi mundo es diferente.
Me levanté como cualquier día, a las nueve y media de la mañana. No era un día común, me habían confirmado problemas el día anterior. Además, el estrés que era confirmado de mi parte había llegado a un límite, por lo que debía preocuparme. Más aún, cuando comprometía que primero estaría arriba, y que debería esperar para ver la Luna. Por lo que tuve que luchar, por salir al Escenario, al menos junto a la Luna, cada uno en su espacio propio.

Y bien, fue una conversación que había sostenido el día anterior. Ahora, seguía ir por herramientas: Unas baquetas, puesto que el día anterior una de ellas jubiló su trabajo rápido. Además, necesitaba con qué tener un apoyo estético para mi apariencia. Por lo que, después de levantarme, hice algo que denomino "labor social", y posteriormente, a las once, me fui rápidamente.

Fue algo espantoso, porque recibí una llamada, en la cual te confirmaban que tu peor temor del día era cierto: Que no te iban a brindar apoyo en algunas partes de mi Instrumento: La Bateria. Es trágico, que faltando unas horas, haga falta un HiHat. Es como que le faltara el lomo a una mesa.

Así, prácticamente en medio de llamadas, me transportaba hacia el paraíso a donde voy para conseguir mis compañeras musicales. Y ya que, la persona quien se había comprometido conmigo no tuvo palabra en lo dicho, decidí preguntar también allí la posibilidad. Sin embargo, me pedían cantidades exhorbitantes: Tal vez ilógicas, de dinero.

Al partir de mi primer destino, una Tienda Musical, tuve que recorrer un poco más, por al menos hacer que no tuviera los ojos blancos. Unas gafas, como un requerimiento que se convertiría en mi identidad. Y llegué rápidamente, aunque con falta de tiempo, y corrí por aquella edificación buscando eso tan necesario.

Y por último, volver a mi vivienda. A encontrarme conmigo mismo antes de estar en ese sillón. Así que, me bañé por segunda vez en el día, con nerviosismo, como siempre. Con estrés por los problemas. Con dolor en el corazón por el pasado. Con ilusiones pendientes que la vida cree darme. Y esas ganas, de disfrutar el día. Y me coloqué una camiseta pegada al cuerpo. A mi carne, para no sufrir de problemas posteriores. Y creía que tal vez eso permitiría sentirme mejor.

Por lo que, partí en rumbo al lugar, a una reunión. Encontraba varios músicos. Todos listos, todos bien y contentos. Aunque sabía que tendría tristezas por encima de muchas cosas. Y así, surgieron problemas, que me dejaban peor de lo que creía estar. Y para ese momento, recibí una llamada. Estaba su nombre. Y yo, en unos pocos segundos, me alisté dentro de mí, para que me tratara como un simple personaje cualquiera, como alguien más que bien podría sobrar... Me deseó suerte, me dejó sus energías. Y, aunque yo sigo sufriendo de forma maldita en silencio por su corazón, me sentí bien. Tal vez, sonreí, aunque hubiese sido por unos segundos. Y al colgar, por un accidente ajeno a ambos (o eso creo aún), volví a la realidad. A saber que me faltaba aunque sea uno de sus abrazos.

Al momento, también me llegó un mensaje, con un texto que me haría recordar con dolor un momento, que aún no sé si debí vivir. Porque fue de Alegría Efímera, pero que me produjo en un tiempo espinas en mi corazón y tristezas unidas a miedos que aún, hoy en día, sigo teniendo de forma irracional.

"Suerte"... Tal vez no quería eso. Solo quería unas manos que me ayudaran a estar hablando ese día. A estar con alguien que compartiera mi euforia. Mantenerme cuerdo, y abrazar tanto a su presencia, como al momento. Pero... Sus decisiones, su corazón... Nos hizo dar cuenta que yo solo era un forastero de la época. De alguien que pasaría de forma rápida. Que en últimas, daría mucho, por algo que aún no se sabe si dará frutos, y si ya los hizo nacer.

Sin embargo, debía seguir en mi búsqueda, de esa "base" para mi instrumento. Y la conseguí de otro músico. Del cual me hizo un cobro justo... Y uno de los que permitió un buen hecho al final de la noche.

Para ese momento, me había tomado una cerveza. Sabía que no debía beber más antes de tener el hecho importante. Y así fue: Tan solo hablé con las dos únicas personas que fueron por mi, mientras veía todos los acompañantes de los demás... Y me sentí algo vacío. Fue como tener a alguien, que te apoyaría por una obligación implícita de amistad.

Por ello fue que, cuando fui al camerino, intenté no llorar. Tan solo bajé la cabeza, y el vocalista atendió a ello con un "Caballero, ¿Qué pasó?¿Por qué está así?". Simplemente no respondí, solo sonreí, y seguí pendiente de lo que debía hacer.

Y a la hora de subir... Pedí mi segundo "refresco"...

¿Saben? Es interesante estar con esa adrenalina interesante que te deja los primeros sabores del licor. Mi primera botella me había iniciado a ese mundo. Y subí a ese sillón con una segunda botella. Y rápidamente, empecé a sentar todo lo que sería mi equipo para tocar, y me dieron el micrófono que me permitiría comunicarme con el publico, y cantar cuando tuviese que ser necesario. Mi corazón latía rápidamente, puesto que en una situación de ellas, siempre estás a la expectativa de mucha gente.

Tomé unos sorbos, antes de que un organizador nos presentara al público. Y senté la botella sobre una mesa cercana, mientras empecé a sentir una preocupación, de perderme, y hacer perder el ritmo, algo tal vez común. Pero confié en mi lo suficiente como para continuar, así que al empezar mi primera canción, "Lobo Hombre en París", fue mágico ver, que tanta gente hiciera ruido por tu banda (O tal vez, por nuestro simpático vocalista). Y ver cada uno viéndote a ti tocar.

Aunque por dentro, mi tristeza fue creciendo con cada corchea que tocaba en mi "base". Era abrumador, porque tan solo dos amigos y mi padre (el cual simplemente grababa cada momento) fueron los únicos que asistieron por mi. Mientras la mitad del bar era atestada por gente conocida de cada uno de los muchachos con los que toqué... A veces como músico, te das cuenta que puedes perder fácil la razón al tocar, al pensar, al tener que ver que por ti prácticamente, nadie fue.

Y en la mitad de la canción, empecé a sentir una euforia muy grande. Mi actitud era viva, era fugaz respecto a muchas cosas. Aún por encima, de que faltaba alguien que solo me viera especialmente a mi, a mi y a nadie más. Pero finalicé. Satisfactoriamente, aunque los errores por pensar en muchas cosas, se hicieron notar.

Y así mismo, las canciones fueron avanzando. El trago empezaba a hacer efecto, y mis manos sudaban muchísimo... Apenas lo suficiente para hacer volar mis baquetas más de una vez, o a veces simplemente perderme por el dolor que sentía, ese vacío irremediable del momento.

Sin embargo, también reí en ese sillón, puesto que jamás imaginas que un platillo se vaya a caer en una presentación tuya. O que el stand para el micrófono se te fuera encima (Aunque me hacía equivocarme al tocar, puesto que limitaba mi brazo izquierdo). Son cosas que pasan, y a veces no son agradables, ya que antes que a la banda, a ti alguien te juzgará tu interpretación. Y hubo momentos en los que pretendía tomar en medio de las canciones... Tal vez un error, cuando llevar mucha euforia encima empieza a recargarte de velocidad de la que ni siquiera estás consciente en ese instante.

Animé mucho al público, y pedía que nos apoyaran. Y bien fue la primera vez que hacía eso, todo a través de mi micrófono. Al igual, canté con ánimo, con ahínco, con sentimiento que bien podía llegar a tener. Mi ira, y todo lo que debía tener para estar bien.

Gritos, y mis típicos rápidos momentos de golpes de los finales que siempre hago estruendosos, fueron las platos principales de esa "casita" en la que me hospedé por un momento. Y agradecí ese apoyo tan gratificante que me dieron. Ver a tus únicos dos amigos, y la cámara con el bombillo rojo hacia ti.

Y cuando acabó esos minutos de fama, llegaba la hora de bajarme rápidamente, y de ser felicitado por alguna gente, de toda esa energía brindada. Y me sentí contento, agradecido por todo. Pero, como en todo lo bueno, siempre hay algo malo: Un tipo se me acercó con un comentario demasiado imprudente. Y ahí fue cuando la ira "buena", se convirtió el mal humor que tuve que callar por puro respeto. Y así mismo, simplemente hice lo mismo que con todos los dolores que me ha dado la vida: Ignorar el momento, y reír un rato, por cortesía.

Y después de eso, me quedaba llegar, pagarle a quien me había colaborado con mi "base", en el "camerino" (Un sótano algo extraño). Y un inconveniente casi me hace perder la confianza, pero afortunadamente mi seriedad, solucionó el problema. En fin... Fue interesante lo que sucedió. Aunque no podía estar tan bien, puesto que ese comentario tan absurdo, me había dejado algo frustrado, como también de mal humor.

Posteriormente, subí las escaleras, y le di a mi padre todo lo que debía tener. Mi padre creyó que me iría para mi casa, pero sabía que no era el momento. Además, era una noche donde mis únicos dos acompañantes podrían hablar conmigo, y tal vez charlar en medio de un licor de buen sabor.

Así que, para ese momento, la Noche empezaba a mostrarse, puesto que eran algo más de "...las siete". Y me quedé hablando con ellos. Hablamos de desamores, de e experiencias, de mi entorno académico y de mi interpretación. La chica que estaba con nosotros, empezó a llorar. Por lo que mi amigo y yo la consolamos. Más aún, que precisamente la vi, con un despecho del cual recordaba a otra persona que había realizado lo mismo: Enviarle un mensaje a la persona que le había fallado. Y al ver que era mi oportunidad, de que además el alicoramiento era algo avanzado, envié mi mensaje. Tan solo, quise callar el hecho de decirle que la quiero. De decirle que aún sigue estando en mi vida. Y que no es fácil, superar a una persona que marca tu vida y hace algo que muchos han logrado conmigo, el Caballero Solitario: Hacerme feliz. Tuve que callar, y hablar en un tono cotidiano, y algo serio. Y empecé a llorar, y afortunadamente nadie vio el hecho.

Así que finalizamos de hablar, y al ver que todos ya reíamos sin razón alguna, comprendimos que el trago había hecho ya efectos directos. Varias botellas sobre la mesa ya lo había circundado, y no era algo para extrañarse. Ellos debieron irse a las nueve de la noche. Y se despidieron contentos, felicitándome. Y quedé solo en la mesa por un tiempo, mientras veía con dolor a una pareja viendo a la gente pasar, besándose y siendo tal vez feliz, mientras se encontraban abrazados. Por lo que volvió el agua a mis ojos, y susurré "No es justo".

Para ese momento, el guitarrista y el vocalista ya habían partido por razones que eran casi obligatorias. Por lo que el bajista me vio, me dijo "¿Qué le pasa, por qué está así?", y solo quise negar la posibilidad de estar mal, y decir que tan solo me sentía bien. Y fui para la mesa, donde estaban todos sus acompañantes: Casi ocho personas, hablando con él y apoyándolo. Mientras tanto, me intentaba unir al grupo como un parásito ajeno a ellos.

Nadie lo notó, pero exceptuando las dos veces que fui al baño, estuve cabeza abajo, sin ganas de nada, sintiéndome solo mientras quedaba callado, y tan solo respondía lo que me preguntaban. Y tal vez, el único hecho relevante, fue que unos tipos de la mesa contigua repetían: "¡Guaro! ¡Guaro! ¡Guaro! ¡Guaro! ¡Guaro! " repetidamente, de forma anímica, mientras tomaban licor. Era Aguardiente. Y posteriormente, fueron a nuestra mesa, a brindar con nosotros. Fui el primero en tomar una copa, apenas para saborizar el paladar. Aunque sentía sedado el rostro, ya era indicio de que estaba en otro estado a esa hora. Y apenas acabó mi grupo, preguntaron por el baterista. Así que, siendo mi condición, y aprovechando mi despecho, tomé una copa, que casi llenaron al tope. Posteriormente, recuerdo que volvieron a ofrecerme una vez más, a la cual también acepté.

El tiempo pasó algo rápido, y hubo momentos de locura cantando canciones conocidas de Rock que divierten. Por ejemplo: "Puto" del grupo Molotov.

Y al finalizar lo noche, llegaba el momento decisivo.

Siendo una hora después de finalizar la medianoche, empezaron a presentar la premiación. De lo cual, quedamos como la Segunda Mejor Banda de la noche. Sí, nadie se lo imaginaba. Y como estaba tomando una botella más en ese momento, fui a la tarima estando así, junto con otra banda que estaba en empate. Por lo que, dividimos el premio como era justo, me abracé de forma pacífica con el representante de la otra banda, y celebramos. Yo con una botella en la mano, presenciando fotos, totalmente locos y contentos.

Y cuando bajé, con el bajista celebramos, todos felices ese hecho. Y no niego que fue un gran momento, puesto que era algo jamás tuve la oportunidad de vivir (O tal vez si, pero no en un bar). Pero... Para ese momento se había ido mi padre, mis amigos... La chica que quise que estuviera ahí, no fue. No tenía amigos, y solo me pude contentar con la gente que estaba ahí. Por dentro sentí ese vacío de no poder abrazar a nadie, y de ver que no tenías manera de compartir tu "casi-victoria" con esa persona. Con quien quieres, con quien de verdad, pueda sentir la alegría que tú sientes. Y... ¿Saben? Es inexplicable, y muy horrendo tal sentimiento, porque sabes que no descargas tu alegría en ese instante.

Sin embargo, solamente me pude limitar a seguir viviendo, y fui de nuevo por otra botella. Mi celebración, solitaria. Porque en cuestión de segundos, después de otros momentos jocosos, todos ellos se habían ido, en su mayoría sin despedirse. Me felicitaron algunas personas, y me tomé esa botella totalmente desolado, y salí del bar con ella, contento pero a la vez triste, eufórico pero a la vez tranquilo, cuerdo pero a la vez loco, acompañado... Tal vez no, Solo.

Por último, tomé el transporte con destino a mi casa. De nuevo a la realidad, y recuerdo en el trayecto, teniendo contacto de nuevo con mis lágrimas, sintiéndome irracionalmente deprimido, a pesar del hecho. Y al llegar a mi casa, simplemente mi madre abrió la puerta, me ofreció algo de comer, y mi cama sintió el peso de toda la noche. De lo que de una u otra forma, no olvidaré, y pudo haber sido el mejor momento que haya vivido... Si tan solo ese ingrediente especial hubiera sido presente.

Fue una noche larga, fue un día interminable. Y pasé por todos mis estados de ánimo... Me faltaron muchas cosas, que bien fueron muy importantes. Aún así no puedo olvidar la imagen de la sonrisa y la mirada de mi compañero, incrédulo de ese hecho. De todo lo ocurrido y vivido.

En últimas, fue una noche de Música sin fin, de tragos que parpadearon hasta la más última gota de cada sentimiento y recuerdo... Y de la soledad, que como Caballero, he tenido que vivir, no solo ese día, sino mucho tiempo, tal vez varios días, tal vez meses, o Incluso, Años.

martes, 27 de agosto de 2013

Pesimismo.


Dicen que a veces esto es un pensamiento o estado muy cambiante, que domina los sentidos y prácticamente desarrolla de manera errónea la mente. Hablaré desde mi propio punto de vista.

Muchos me preguntan hoy en día sobre mi propio pesimismo. De hecho, hasta mi propio nombre es afín a eso; y todo tiene una razón de ser. Tal vez debería explicar la mitad de mi vida para poder hacer entender todo esto, pero sería innecesario, y demasiado tedioso.

Creo que entre tantas oportunidades de pensamientos diferentes que he tenido, he llegado a la conclusión que estar en algo como el Pesimismo, es un reto que se puede asumir. Que se puede vivir con ello, y a veces ofrece el principio de "prepararse para lo peor".

No lo niego, siempre he dicho que esto es un reto, porque comúnmente jamás se logra algo cuerdo después de todo. A veces de tan solo comer pan, puedes llegar al pensamiento de que éste te puede intoxicar, o incluso, tener una bomba. ¿Exagerado? Tal vez un poco sí mi analogía, pero no la realidad.

En mi caso, después de pasar por el Oportunismo, por el Irrealismo, y también por el mismo Realismo, tuve mis propias experiencias. Y cada quien piensa diferente a ello: Tal vez todos nos acostumbramos a tener un tipo de pensamiento. Aunque no tengo qué decir al respecto, "...cada quien habla de acuerdo a su experiencia".

Aunque después de tanto analizar cada punto, logras darte cuenta de las ventajas y desventajas de todo. Y como obviamente uno mismo se imaginará, el Irrealismo suele ser el más nocivo. Pasar el Realismo es algo interesante, porque tiendes a creer todo tal y como debe ser, pero tu vida se vuelve demasiado aburrida, a causa de creer que la mayoría lo sabes, y que no queda mucho por aprender. El optimismo, si bien recuerdo, fue el primero que "por defecto" tuve... Es increíble que uno mismo puede mejorar las cosas con las palabras y ver siempre un lado positivo a todo. El inconveniente parte cuando empiezas a tener una época totalmente desastrosa, donde posiblemente pierdes hasta las buenas palabras que siempre creíste que pasarían.

Así mismo, en últimas adopté esta realidad. ¿Por qué? Bien. Ahora diré mi realidad.

Cuando estás en una situación cualquiera, simplemente te encuentras "preparado" para afrontar algo. Es algo similar al Realismo, pero en este caso tomas como referencia un punto que sabes que sería el "lo peor que puede pasar es". Pero va en cada uno hasta dónde tomemos este punto de vista en la vida, y cuánto sea nuestra dependencia: En mi caso, lo utilizo desde dos maneras: Para estar "listo" para un hecho que sé que me afectará, o para ser perfeccionista conmigo mismo.

Obviamente esa "preparación" no va a ser total. ¿Quién dijo que uno va a estar listo? Jamás. Y tal vez es el mejor prospecto (desde cierto punto de vista) para por ejemplo, en lo que más lo utilizo: En el Amor. Algunos dirán que eso no me llevaría a ninguna parte, pero es una buena base para poder analizar las cosas. Claro está, no va a ser del todo mi dependencia a él. Porque como tal, mi forma como vivo ello es diferente. Yo no soy de los que dice "Ella me traicionará". Pero obviamente, analizando la vida se logra saber todo. Así mismo, todas las veces que he fallado en este contexto me han servido a basarme más en un entorno objetivo cuando pienso el futuro, y en uno Subjetivo a la hora de sentir, y hacer las cosas.

En cuestiones como la academia, es algo muy útil. Es algo similar a la afinidad del "Perfeccionismo" en un cierto modo, y te permite bordear y atacar todos los problemas posibles. Es loco, pero logras satisfacción cuando sabes que has finalizado y todo ha salido bien.

El Pesimismo, en otras palabras... No tiene que ser el hecho de decir un "no" a todo (aunque prácticamente mi vida se ha basado en decirme eso), pero lo importante es tomar ese punto de vista como una cualidad, y explotarla.

Obviamente, tiene sus propios riesgos: Tiendes a la depresión en todo momento, y a veces, se vuelve tedioso contigo. Es como sacrificar la felicidad por tranquilidad... Y tal vez en mi opinión, una herramienta que solo se tomaría en último caso. Si bien digo que podría vivir como un Realista, no tengo como tal el hecho de querer serlo. Mi vida ha sido un reto en todos los ámbitos, y quiero realizarlo también en este. Todo depende de cómo lo manejemos y cómo derrochemos nuestro ánimo, puesto que así también se puede vivir bien sin necesidad de cambiar de pensamiento. Todo está en sí mismo, en las casualidades y en las ocurrencias que poco a poco están sucediendo. La suerte se vuelve tu compañera tu enemigo y tu profesor. E incluso, puede que desde esta profundidad es que podemos entender la base de muchas cosas que otros no ven.

¿Pesimista? Tal vez puede que sea otra mi realidad. Pero por ahora, prefiero llamarla así. Porque así mismo encuentras muchas cosas interesantes, en que la esencia puede ser bella así. Todo depende cómo manejemos nuestros sentimientos, nuestro ánimo... Nuestra felicidad.

sábado, 24 de agosto de 2013

¿Cursi?

Cuando llegué a dictar la clase, simplemente la ví triste. Nos pusimos a hablar, y me contó su experiencia de la que actualmente se recupera. Y volví a hacer mi labor de aconsejarla, de apoyarle, y sobre todo de que se diera cuenta que podía continuar adelante. Aún así noté lágrimas en sus ojos. Y recordé todas esas experiencias que he escuchado, e incluso visto. Y por ello, decidí escribir esto. 
Esta vez quise, un poco salirme de esas fronteras de las cuales uno mismo se propone como "ente que se expresa por palabras". Puede que escriba de manera inspiradora, como también de forma seca y directa.
Pero creo que, a veces; probar la verdad termina siendo una vacuna contra el mal de sí mismo.

Es irónico que hoy en día, todo ha terminado siendo un mundo "...al revés". Inclusive, es irónico que en muchas ocasiones, los buenos son los que pierden. Y que, esa enseñanza que todos recibimos de pequeños, termina siendo un señuelo de la sociedad, o incluso, una forma de crear Tontos y Astutos.

Esta vez no me quiero enfocar a un contexto general, sino a uno, más específico. En donde pasaré por encima de muchos estereotipos que muchas veces la gente, la televisión, los medios y hasta nuestros propios padres, nos hacen ver.

Si nosotros nos ponemos a pensar un poco a través del pasado, o imaginar a través de esas películas que vemos (No las animadas, sino las que más podemos acercar a la realidad), podemos decir que anteriormente, muchos elementos que fueron creados como puntos radicales entre dos personas: hombre y mujer; eran muy bien respetados. Aunque claro está, obviamente muchos debieron pasar por encima de ello. No todos los seres humanos terminan siendo santos, después de todo.

Anteriormente, se suponía que la mujer era "oprimida". Comúnmente, no se le permitía trabajar, y tan solo quedaba limitada a las labores del hogar. En muchas ocasiones, ni siquiera se les permitía tener algo de lectura, o conocimiento. Digamos que, nos podemos poner a pensar en esa gente que vivió en la época de las Colonias... Pero... También eran las personas que ayudaban a sanar a los heridos de las guerras, eran las protegidas de la sociedad. A pesar de que, en mucho tiempo, fue machista.

Así mismo, las formas de expresividad de muchos fue cambiando. Movimientos de trabajo, y de lucha fueron realizándose. Tal vez, esa mala paga que muchas mujeres recibieron en algún momento, fue lo que permitió muchos escándalos y problemas en esos días que fueron precursoras de lo actual. Por ejemplo, ese hecho histórico, en el que muchas mujeres de una fábrica murieron quemadas, o se suicidaron, por no tener las más mínimas calidades de vida, y sobre todo de respeto. Lo que hoy conocemos como el "Día Mundial de la Mujer".

Creo que el pasado nos dio muchos beneficios. Pero pienso a su vez, que es una maldición, incluyéndole los avances tecnológicos, muchos cambios y problemas posteriores a nivel socio-cultural.

Y si lo miramos desde otro modo, la Música. Por la que, tuvo mucho Devenir. Tal vez, demasiados. Porque, anteriormente se pensaba en una canción con algo que solo contenía una guitarra. Y si bien la evolución de la Música, como también de la poesía fue importante; muchas obras se dieron por acciones que hoy llaman "cursis".

Uno de los pocos conocimientos que siempre recuerdo siempre, es por ejemplo, una de las canciones de Beethoven. "Für Elise". Sí, para muchos es desconocida. Pero si colocara el audio acá, muchos la reconocerían. Y tal vez, dirían: "Qué bonito". Pues bien. Esa canción que tantos conocemos, fue la que dedicó este gran conocido artista, a una muchacha a la cual se declaró. Sin embargo, no acabó como cualquiera esperaría: Ella terminó casándose con un noble.

Más adelante, muchas canciones, tantas dedicatorias han habido. ¿Las más comunes? La Luna, una rosa. ¡Tantas cosas! He visto de todo, y tantas poesías diferentes. He sido testigo de muchas cosas hechas por amor. He vivido tantas ironías, y he pensado tantos puntos... Que me es imposible creer la realidad.

Empezar desde los remotos tiempos de Rock n' Roll, desde tan solo esos días en los que Elvis Presley cantaba esos amores con ritmo... Canciones como "Lady", de Kenny Rogers... Pianos, guitarras, agudos profundos a través de ritmos tan suaves, tan sublimes... Tantas poesías cantadas, palabras que gritaban a millones de oídos aunque sea versolibrismos que eran diferentes...

Y llegar al "hoy".

Pero... ¿Qué pasó con todo eso? ¿Por qué me puse a desviarme del tema, y hablé hasta de artistas? ¿Por qué incluí a Beethoven? Todo esto, tiene una razón, que sé muchos no la entenderán.

Todo esto va a lo siguiente: Mira hacia tu alrededor un día cualquiera en un lugar concurrido. Verás tres cosas: Parejas felices, personas apuradas, y uno que otro persona escuchando (basura) "música".

Me pongo a pensar, y me duele que hoy en día todo fuese tan diferente... Que actualmente, sea muy difícil (aunque fácil para muchos), conseguir a alguien que te quiera. Pero esto no llega ahí: Iré por partes.

El hecho de haber colocado lo del Día de la Mujer, no fue en vano. Porque, aunque suene muy seco, y para muchas mujeres suene algo machista mi opinión; muchos tergiversaron ese concepto. Ese día, es el día de La Mujer Trabajadora. No de la Mujer, como tal. Aunque dejo en claro que para mí, las mujeres merecen su día. Se les debe reconocer, por ser los seres que nos han acompañado a todos los hombres, y eso es algo de valorar.

Pero lastimosamente, hoy en día si sales un Día de la Mujer, siendo hombre; mínimo te van a tratar como un tipo acosador, que aprovecha de las mujeres. Hoy en día, un grupo (que aunque bastante grande, logró cambiar muchos aspectos de la vida cotidiana), ha luchado simplemente por algo, que está afectándonos a todos. ¿Por qué no lo vemos a simple vista? De hecho, sí lo hacemos: Por algo el "...Todos los Hombres son Iguales".

Es irónico ver que hoy en día los hombres y mujeres pelean por algo que la mayoría hace.
Pero... Más aún lo es, que veas que para enamorar a una mujer no necesitas lo que anteriormente era esencial. Muchas prefieren más a un tipo musculoso, o con dinero, o que tan solo, sea un tipo que sea vago, mediocre, y en muchos casos "popular".

Es frustrante, que muchas mujeres te ofrezcan sexo, cuando uno lo que quiere es Amor. Y que muchos hombres, pidan sexo antes que amor. Que hoy en día conseguir un beso gratis es cuestión de cinco vasos de un trago barato, y que la lujuria se volvió cuenta del acceso de la próxima esquina.

Y comprendo a muchas mujeres, porque he tenido que ser consejero muchas veces, de que hay muchos hombres que intentan buscar a una mujer por sexo. Pero la ironía va, en que casi todas, escogen al tipo que tiene una sonrisa más simpática, al que pueden ver más seguido, al que juega con ellas, al que ve con más chicas a su alrededor. A veces, a un tipo con mayor edad que uno.

Y aquí todos tenemos la culpa. O tal vez, todos aquellos del pasado. Los hombres que permitieron el sometimiento femenino... La apertura del mundo pornográfico... La "libertad" de expresión... Las mujeres que quisieron llevar a otros extremos la problemática femenina.

Hoy en día, lastimosamente un músico hace prosa, que comúnmente es simple, y que lleva un contenido fácil de interpretar. Y es terrible que con ello, se puede enamorar. Pero... ¿Y los que aún valoramos la poesía? ¿Y los que preferimos a Neruda antes que a grupos con cara bonita? ¿Y los que preferimos dar unas verdaderas rimas antes que a un tipo con músculos marcados? Lastimosamente, de ellos somos pocos. Y esto, también es el caso en una mujer. Nadie se salva.

Me frustra, que los que hacemos algo por una chica, tengamos que ser cambiados. Los que intentamos respetarlas y ser diferentes, tengamos que ser tratados como Amigos. Que una chica que es luchadora por su pareja sea utilizada y cambiada por mujeres de mejor aspecto. Y que la mayoría, de hombres y mujeres, se aprovechen de los que aún tenemos por demostrar la diferencia.

Tal vez los considere a todos ellos, unos malditos. Por la mayoría de hombres que son ignorantes, todos somos tratados como "iguales". Por la mayoría de mujeres, muchos perdemos la conciencia, y hasta la cordura.

Y reconozco, que decidí juzgar mucho a lo que es hoy en día. Sé que hay mujeres que aún se valoran, y que son diferentes en su modo de pensar, de actuar y proceder. Que aún existen las que prefieren al hombre que les brinda una sonrisa, sin tan siquiera tocar su ropa. Además, sé que existimos aún hombres que marcamos la diferencia. Que no nos hacemos reconocer, y que muchas veces mantenemos la maldición de quedarnos como "Amigos". De ser cambiados con el pretexto de que "nos harán sufrir".

Y este escrito, lo hice con ira. Porque, he sido testigo de miles de amores que han fracasado. Tan solo en mi vida, puedo decir que luchar es algo complicado para los que hemos caído tanto en combate. De escuchar siempre la frase "...pronto llegará alguien diferente a quien ames. Y hay muchas personas que quisieran estar con alguien como tú". Y poco a poco, la vida nos esté demostrando que son muchos los que de verdad se atreven, los que desean... Y que todo parece un simple sarcasmo para aliviar el alma.

Que hoy en día se prefiere a la gente que dedica canciones que no poseen sentido alguno. Que el verbo "perrear" sea más valorado que el "amar", que "sentir", que el "pensar", y el incluso, "soñar". A eso nos estamos limitando, y nos damos cuenta que la niñez no es la misma de antes. Que la infancia era algo donde un beso daba timidez, ofrecía un color rojizo a las mejillas. Que cogerse de las manos era algo bonito, y tal vez muchas personas, vivieron así los "amores de niños", los que daban de qué hablar. Y hoy hablamos de "carrusel sexual", hoy hablamos de drogadicción, y el hecho de que los adolescentes ya solo buscan amores por placer. O tan solo, para besar.

En lo que refiere a mí, y a pesar de que jamás he tenido la oportunidad de tener una relación sentimental; lo que veo a mi alrededor, y mi naturaleza de Solitario, que me permite analizar muchas cosas... Pienso que, en resumidas cuentas, es terrible pensar que un hombre que ofrece rosas, cariño, protección y respeto, en un 90% termina siendo lastimado. Que una mujer, que consiente a su pareja, que va por encima de lo que puede, y se va a extremos que jamás imaginamos... Es vista como objeto sexual, y muchas veces aquellos indecisos terminan yéndose, por la primera "que les dé la espalda" (por no referirme a otra cosa).

Vivimos en una maldita sociedad de estereotipos, de una "libertad de expresión", que muchos entienden por otras partes. Que el sexo más fácil que el querer, que el amar. Que hoy en día, al parecer se puede amar incluso al conocido que se tiene hace cinco minutos. Y que todos pretenden construir relaciones falsas por redes sociales. Y así, la mayoría de veces nos quedan dos opciones: Ser astuto y arrogante, o ser perseverante y bueno.

Y sé que muchos, escogerán, o habrán escogido, la segunda opción. Pero que, por el pasar de los años y de la vida, se dan cuenta que es más eficiente irse por la primera opción, que a veces son forzados por su misma soledad o frustración, a ser así. Y pocos nos mantenemos en la lucha, que aunque un tanto dura, es demasiado constante y a veces contradictoria.

Y ser un Caballero, o una Dama; es algo por lo que terminas pagando muy caro. Porque todos te llevan a ese mundo afrodisíaco, muchos quieren ahora sexo, muchos quieren solo caras bonitas, y personas cerámicas para mostrar como "vitrinas andantes" en medio de la muchedumbre, muchos prefieren lujos, muchos prefieren "vivir la vida". Aunque en ese punto, no puedo refutar a nadie.

Es eso. A esto quería llegar, porque... Muchos hombres que queremos ser diferentes, somos tratados como mentirosos. Que muchas mujeres que intentan dar lo mejor de sí, son catalogadas como indiferentes. Y a todos, nos dejan sin palabras. Perdemos la cabeza. Más aún, cuando el "Machismo" y el "Feminismo" son platos fuertes de cada comida diaria.

¿Dónde quedó la belleza de buscar a alguien ideal? ¿El hecho de renunciar al pensamiento de que "lo cursi debe ser reprimido"? ¿Dónde quedó la belleza del amor, y lo sublime de Hacer el Amor sin buscar placer?

Hoy en día "ser cursi", parece no valer la pena. La mayoría de los hombres, tienden a despreciarlo, y a la mayoría de las mujeres les parece empalagoso.

Y digo, ya desde mi propio punto de vista subjetivo, que es doloroso que te pregunten "¿Por qué no tienes novia, si eres un buen hombre?" Y es por eso. Porque casi nadie se atreve a valorar lo que somos. Porque el ser Humano actual busca primero la acción, la adrenalina; antes que su propia felicidad. Que no podamos ser lo que somos, por miedo a que nos llamen "intensos", "aburridos". Claro está que cada uno debe saber dónde es límite de todo. Pero, el hecho de que tus amigos te traten de "gay" por intentar no ser un hombre seco, y que las mujeres terminen alejándose, o diciendo "Lo siento pero él me atrajo más" en un sentido sutil y a veces indirecto; es lo que lastima hoy en día muchos deseos. Y he vivido experiencias que me hacen afirmar lo que he dicho. Y es por ello que lo hago.

Pero en últimas, lo más importante que tal vez quisiera dejar escrito, después de ver (más que vivir) tanto en un tiempo tan corto... Hasta el punto de aconsejar matrimonios y volverte todo un pseudo-psicólogo empírico, me doy cuenta que el concepto del Amor es en lo que más erramos.

Porque, todos pretendemos buscar a alguien que seguramente, sea de nuestros sueños. Que se comporte y sea tal cual nosotros imaginamos con deseo. Todos pretendemos que se den esos "cuentos de hadas". Pero como siempre he dicho... "El Amor no se basa del Romance". Siempre se va a necesitar un poco de cariño y afecto para poder hacer especial cada momento. Y tal vez es una de las partes para tener en cuenta antes de amar. Pero, lo importante, es que esa otra persona, sea lo suficientemente igual como para entenderte, y lo suficientemente diferente como para complementarte. Además del respeto, la fidelidad, y bueno... Todo lo mínimo que entre dos siempre debe haber.

Por eso me concentro en ello. En encontrar a alguien que me entienda, pero a la vez que me complemente. En un punto que sea totalmente independiente. Ya que una relación donde uno dependa del otro, es una bomba de tiempo.
Dejo en claro que hice esto desde mi punto de vista objetivo, no desde mi punto de vista moral. Esto es algo que lo hago desde mi punto de crítica. Y que esto nada tiene que ver con conceptos como la fe.
Y espero, que la gente algún día cambie su concepto errado del Querer, y del Amor ideal. De poder cambiar los malditos estigmas, que hasta la "música" actual nos ofrece.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Doce y Una Caperuza

Una Mujer te puede ofrecer Sexo, te puede ofrecer dinero, te puede ofrecer besos gratuitos. Te puede ofrecer toda una vida llena de placeres. Pero eso jamás se podrá comparar con una, que te brinde la verdadera sonrisa en tu rostro. Porque la primera es común. La segunda es única. 
Ella.

¿Alguien se ha preguntado si un abrazo es suficiente para llenar el corazón? Tal vez muy pocos. Yo tuve respuestas a preguntas como esa, sin ni siquiera cuestionarme.

Y tal vez esa será una descripción breve. Será unas palabras que se irán a la deriva de la vida. El día de mañana, esto solo se quedará aquí. O puede que desaparezca por alguna razón, más allá de mis propias manos.

Por ella. ¡Ella! Una mujer tan bella. Una mujer enamora con una sonrisa. Que desde el primer momento, desde esa primera tarde en la que mis brazos la sintieron, para mí ella fue diferente. Y si bien llegué con la expectativa de una simple conversación, de un intercambio de palabras formal entre dos personas, de la que muy posiblemente muy pocas veces en mi vida he tenido la oportunidad; cuando la vi, con esa sonrisa tan tierna, tan maravillosa... Por dentro se removieron muchos pensamientos, tanto buenos como malos.

Un día del cual comenzó todo, al igual que este nombre. Este título. Pero... ¿Cómo ese día lo pudo todo? ¿Cómo pudo ese momento posterior a ese abrazo, ser tan especial, tan diferente? Tal vez hoy en día, no lo logro entender. Tan solo sé, que por primera vez, mi cabeza se recostó en sus piernas. Estuvimos hablando, entre tantas sonrisas. De donde me había empezado a maravillar, como ya lo había hecho hace un año, desde lejos.

Y aún recuerdo cada momento. Tal vez muchas palabras dichas se me habrán olvidado. Pero jamás se olvida el sentimiento, y la felicidad de cada momento. El hecho de abrazarla. De hacerlo de manera diferente. Porque, aunque todos los abrazos comúnmente tienden a ser los mismos, con ella no pasó. Con ella pude encontrar la especialidad de un abrazo, el cual creía perdido desde cuando me había ilusionado con historias profundas. El hecho de arriesgarme a caer en ella sobre el prado, aunque siempre teniendo en cuenta que su caída debía ser suave.

Y no sé si para ella será lo mismo. No sé si ese primer día fue uno muy especial, o fue otro más, como cualquier otro, de su vida. Pero para mí, marcó mucho. Tal vez fueron solo palabras, y algunos abrazos y risas en intercambio. Aún así, la especialidad fue diferente. Tal vez nadie me había hecho sentir con tanta confianza, con tanta libertad, en un sentido metafórico, con una mujer.

Jamás creí que de ahí en adelante, todo empezaría a ser diferente. Y aunque, con miedos quise continuar, me medí a seguir siendo yo. A seguir por encima de mis dolorosos recuerdos, por los cuales llevo mi pseudónimo. Porque como siempre, la conciencia nos hace ser algo escépticos con el tiempo. Pero con cada experiencia que viví, mi mente sabía que ya tenía miedo a intentar. Sea como sea, la experiencia es una mujer estricta que nos hace cerrar los ojos mucho.

Así mismo, para la siguiente ocasión, quise tener un reto conmigo mismo. Por lo que tuve que recorrer mi Viejo Mundo, entre prisas y un día muy lluvioso; por algo que sabría que quería darle, debido al nombre que le di desde el comienzo. Un collarsito.

Sin embargo, siempre he aceptado que mi forma de brindar un detalle, siempre es de manera diferente. De hecho, de manera similar a mi papá, no soy hombre de muchos detalles. Con el tiempo, esa parte tan "regalada" de mí se la fue llevando cada persona, con muchos argumentos que jamás fueron reales. Después, de que fui subvalorado respecto a un BlackBerry. Aunque todos, por más cerrados que seamos a nuestro entorno, siempre tendemos a dar mucho más de lo que pensamos, a las personas que verdaderamente valoramos.

Aunque con ella, el tiempo me permitió descubrir en ella alguien diferente. En sus palabras, en sus expresiones, en su sonrisa... En Todo.

Así mismo, me permitió la vida nuevos encuentros. De ver el Viernes como un día deseado; y no como otro día del cual solamente llegaba a casa, a sentarme en una silla, solitario, a ver el mayor vicio social de la actualidad. Mucho cambió. Y mis pensamientos me decían de nuevo que posiblemente mis ojos empezaban a ver un rumbo en específico, con miedos implícitos de repetir las mismas historias que alguna vez viví. Aún así, siempre quise seguir con las esperanzas, con las que aún continúo.

Y como toda historia posee su nudo, ésta también lo poseía. Mientras con mi mejor amigo hablábamos de aquella nueva chica que había llegado a mi vida, llegó el día en cual ella misma me dijo que había alguien que ya había tocado las puertas de su corazón. Claro está, mi conciencia me decía que debía dejar así. Mi mente, como siempre, se reía una vez más. Mi mejor amigo, con su "Teoría de la L", también hizo apoyo a los pensamientos de los que estaba en contra de lo que deseaba.

Aunque... A ninguno le pude hacer caso. No quería hacerlo. Y, como siempre, hice mi trabajo de Doctor Corazón. Sabía que podía quedar así, como un simple amigo. Pero si era lo que ella quería, tal vez lo único que podía hacer era esperar que la vida me ayudara a triunfar. Y mientras, intentar ser lo siempre he intentado ser: Un buen amigo, de todo el mundo.

Sin embargo, cada vez que la veía, para mí era siempre igual. La abrazaba. Tal vez demasiado, y me impresiona que ella no se cansara de ello. Para mí, era batallar contra mi propia experiencia, contra mis propios pensamientos, y tal vez actuar como lo hacen los Grandes Sabios del Póker: Arriesgándose, sin importar lo que se pierda. Aunque por dentro me decía, que si me arriesgaba, "¿...qué podía perder?".

Mientras tanto, ella para mí empezaba a tener ese cariño que muy poca gente obtiene con el tiempo. Tal vez ella, de alguna manera, sin darme cuenta, empezaba a maravillarme más de lo que yo pensaba. Y así, obtuve mis miedos interiores. Tal vez miedos con los que creo aún luchar.

Recuerdo que lloré muchas noches. Aún me impresiona. Porque, es complicado que las lágrimas corran por mis mejillas, por problemas puramente fisiológicos. Todo con un mismo motivo, basado en ese mismo miedo. Pero sabía, que por encima de todo, el seguir adelante debía ser algo primordial, aunque de por sí, me arriesgara a todo.

Y así, empecé a pedirle un turno para verla. Un turno del cual de manera jocosa, ella me dio un número, Ciento Cuatro. Y así, cada conversación de lejos debió empezar a ser más a menudo. Por alguna razón, que tal vez no va sobre mis manos. Pero cada vez que veía una imagen digital de ella... Se me venía una de esas sonrisas que uno no aguanta en hacerlas. Y así, como lo decía uno de los grandes sabios: "Para enamorarla, me dijeron que debo hacerla sonreír. El problema, es que cuando ella sonríe, soy yo el que enamoro".

Así mismo, logré verla una última vez más. Un tiempo muy corto, pero con el cual, pude realizarle la entrega de mi ficha de turno. Con un trabajo puramente manual. Y aunque de ese material cerámico me llegó mucho a los ojos, sabía que ese esfuerzo era necesario. Era tal vez menos de lo que podía merecer tal mujer.

Y bueno. Desde ahí, mi locura pasó a hacer un compañero perpetuo para mí, que dormía en cada sueño y pensamiento. Pero aún así, a mi mente le gusta jugar con mis miedos. Así fue como, poco a poco, mi mejor amigo; después de dejarlo de ver por casi un año, me dijo de frente, mientras comíamos pizza: "Lo veo lento".

Comprendí que todo lo hacía muy lentamente. Que incluso, la hice llorar y vi derramar una lágrima. Y ese hecho, me frustraba. Porque era luchar, entre lo que debía hacer y lo que tenía que hacer. Y eso era una batalla contra mí mismo que no me permitía conciliar el sueño.

Así mismo, una noche, en la que con ya algo de Whisky y mucha euforia, la llamé. Y así mismo, dije algo con lo que simplemente me hacía evidente, y hacía ver parte de lo que sentía. Pero el tiempo, nos hacía ver a ambos lo que ocurría. Lo que tal vez sucedía.

Aunque, lastimosamente, los errores que uno como persona comete por omisión, me dieron la oportunidad de conocerla desde otra perspectiva. De vivir por primera vez, eso de una discusión con la persona que uno quiere. Pero me dio duro, porque todo ocurrió un día antes, de que llegara ese día por el cual esperé, para decir todo lo que había pendiente dentro de mí. Para estar revelando, por fin de manera directa, la realidad.

Y sí, a partir de ese día, vi ese otro lado que no quería de la vida, con ella. Y de nuevo, me volví a sentir frustrado. Ni siquiera tenía la capacidad de concentrarme en mi labor, no tenía mente para otra cosa, que para mi preocupación por lo que en ese momento estaba sucediendo.

Y hoy en día, siempre le repito que ella para mí es lo que más quiero. Que para mí, ella es más que una canción, o una persona, o un rostro bonito, o unas palabras profundas. Ella para mí, es una persona única, una persona que, me hizo aprender. Que me hizo conocer cómo era por dentro, de darme la oportunidad de saber un poco más de mí; y de reconocer esos errores que por ti mismo no puedes vislumbrar. Una persona que te hace sonreír cuando la ves. Y que si la piensas en la noche, te da dulces sueños. De esas por las que vale la pena luchar. Y que, con el tiempo, te hace dar cuenta que si pudiera, daría la vida por ella. Porque tan solo así, sabría que no sería en vano.

Y muchos tal vez dirán que soy un cursi. O un tipo completamente loco, ya que mis palabras pueden ser demasiado extravagantes. Pero... Sé que quien la conociera... Que quien la conoce, la valora, y ve en ella una persona, que nadie puede ver en ninguna otra parte del Universo. Porque hay mujeres , de las que he escuchado que incluso te llegan a ofrecer sexo, dinero, una buena vida, y hasta besos sin compromiso. ¿Pero eso de qué sirve? A mí eso no me maravilla. Ella pudo, lo que nadie había hecho. Y fue, hacerme ver quién puedo ser realmente. De hacerme sentir único, de hacerme sentir feliz con tan solo un abrazo, y de hacerte ver que eres querido por una persona tan especial, como lo es ella.

Ella no cree que esto es real. Tal vez, el único inconveniente es que los hombres somos catalogados con el mismo argumento. Que ese error llegó a ser trascendental. Pero no todos somos iguales. Y simplemente, quisiera que me creyera. Quisiera verla, tal vez a menudo, y abrazarla como siempre lo he hecho. Que quisiera seguir aprendiendo de ella, y demostrarle que en serio la quiero.

Pero... Mi miedo sigue vigente, cada vez mayor. Y puede que el día de mañana, ella simplemente me olvide. Aunque creo que no lo hará. O puede que todo cambie, o que todo mejore. Tal vez el día de mañana, la veré de nuevo en una calle, al otro lado de la acera, y viéndola tal como la vi la última vez que lo hice: Fría, sin quererme mirar a los ojos. Pero... Quisiera que, ese no fuera el destino. ¡Cómo me gustaría, repetir esos momentos que tanto ella como yo sabemos, que sucedieron! Tal vez mejorarlos, tal vez arriesgarse una y otra vez, a lo que pase. Obviamente, en donde el único riesgo que no quisiera tener es perderla.

Pero hoy en día, soy solo para ella un mentiroso. Y me encuentro ligado a cadenas que no permiten verle lo que hay en realidad. Mientras ella está unas millas lejos de mí, y mi imaginación juega conmigo. Solo me puedo limitar a escribir. Escribir, y escribir; como si debiera realizar lo que en mi labor hago: Procesos matemáticos, y demostrar resultados. 

Aunque la Matemática no es lo mismo que esto. Comprendo que por un grado de diferencia, puedo hacer que un transbordador se desvíe  un Kilómetro y medio respecto a su punto de llegada. Pero por un error, del cual ella cree otra visión de mí; otro punto de vista, de una persona que no soy; estoy con el riesgo de volver a ser el mismo tipo de siempre: Un escritor, que simplemente se limita a ser Psicólogo de los demás. Mientras la rutina se vuelve su odisea y su locura. Y peor aún: De no volverla a ver. De que ella termine cambiando conmigo, y simplemente se aleje. Porque aunque haya prometido no hacerlo, no puedo obligarla a hacer algo que puede que en algún momento ella quiera hacer. 

Quisiera verla de nuevo, que ella quisiera en mis palabras. Pero sólo puedo ser para su mente la condena de ser un mentiroso. Y me queda ir más allá de donde puedo. Aunque, como dije anteriormente: Esto no es la Matemática, donde un problema lo resuelves escribiendo tu demostración. Esto, es algo que quisiera que ella misma viera, en mi sonrisa al verla, al sentirla, al verla reír... De que no he dicho mentiras. Tan solo errores he cometido, pero siempre he sido el mismo. Y siempre la he querido.

Porque, aún por encima de mis miedos, de que ella me vea de otro modo, la quiero. Así, como es. Y escribir, esto que siempre ha sido mi pasión y mi condena, es lo que quise hacer por ella. Aunque, me encuentro con el mismo delirio de siempre. Y me niegue a mí mismo que todo puede cambiar. Puede que cambie, pero hago todo porque ello no pase.

Ella es una mujer que cualquiera desearía. De la que tarde o temprano, cualquier hombre busca. Muchos empiezan con el libido en sus frentes. Otros, mientras tanto, pasamos de jugar pequeños a los Piratas, a buscar tesoros más valiosos como ella. Esos tesoros, que son más valiosos que un cajón de oro puro. Porque al fin y al cabo, siempre le dije a ella que quería ser aquel delincuente que robara ese pequeño botín que dentro de ella siempre ha latido. 

La mujer, que metafóricamente siempre ligué con una caperuza, y pudo cambiar mi vida de la rutina a las sonrisas incomprensibles y tal vez, imbéciles que todos, alguna vez harán por alguna razón que solo las entrañas saben la causa. Y posteriormente, se revela. 

Esa es ella, la que me hizo convertir un día cualquiera, en un día que no puedo olvidar. A llevar un collar que no puedo soltar aún dormido. A sentir a alguien especial. Ella es.

Pero yo, simplemente frente a sus ojos, sigo siendo el mentiroso, que jamás quise ser con ella. El mentiroso que jamás he sido. Y el encarcelado de mi propia maldición: Ser escritor una vez más. Para ella. Aunque espero que algún día lea mis ojos, para que sepa que brillan al verla a ella, que ella es diferente, y la quiero como a nadie. Ella, ella, ella.

La del Doce, y Una Caperuza. La que me hizo saber, que puedo llegar a ser un delincuente, que intenta robar siempre, solamente un único botín. 

jueves, 18 de julio de 2013

Una Vida Musical

Olvídate inclusive de tu nombre, pero jamás de tus raíces.
Bien siendo alguien que solamente toca tambores alocadamente con ritmo, o un esquizofrénico que busca melodías a unas simples cuerdas, ya llevo algunos años en esta travesía tan complicada, tan tergiversa, tan compleja: La Música.

A veces, recuerdo que en mi más dulce infancia, era un simple niño con aspiraciones de Chico Prodigio. Para aquel tiempo, un tanto cachetón y ternura afable. Mientras, yo era de aquellos "televisivos" que consumíamos del vicio barato de una imagen proyectada en la pantalla. La red costaba por encima de los anillos, y estar conectado con el mundo por otros medios, era un complejo mundo de Burguesía del cual estaba rozando en ocasiones.

Entre sonrisas, yo veía programas que lograban incluso transmitir en una hora muy temprana. En un tiempo en donde las obligaciones parecían ser mi gran esposa, mi gran pasión. En aquellos tiempos donde acostumbraba a ser el típico "Nerd" que siempre consumía libros por las tardes y noches. Aunque en mi caso, por alguna razón, jamás leí alguno. Tan solo me limitaba a resolver, como una máquina.

Y aquellos días en donde las tablas de multiplicar resonaban de fondo en el silencio de la residencia, encendía la Televisión, y veía chicos, casi de mi edad, con Guitarras Eléctricas. Haciéndolas sonar, o tal vez haciendo "teatro". Bien en esos tiempos era, a pesar de todo, un chico envidioso. Tal vez, por la fama, por el hecho de tener una oportunidad arriba de mí, con instrumentos que tal vez ellos ni siquiera sabrían manejar. Y entre palabras que para mí eran soeces, uno de mis sueños consistía en tener lo que comúnmente todos los niños y adolescentes desean a temprana edad: Una Banda de Rock.

Con el tiempo, esos deseos se desvanecieron en los cuadernos. Donde la clase de Música era un punto de Juegos Libres. Y siempre la Flauta parecía permanecía marcada de saliva, y pasaba aquel rastillo con espuma para "secarlo" cada vez que terminaba de interpretarla. De eso se basó, un "Do Re Mi Fa Sol La Si" barato, sin ni siquiera saber la causa, en el que solamente tuve que hacer muñequitos mal hechos representando una nota musical. Y si bien no era difícil, para mí las artes gráficas jamás fueron un punto fuerte, o una virtud. Decía mi madre, que mis dibujos son sordos, calvos y sin cuello.

Pero entre tantas cosas, en esos tiempos donde ni siquiera sabía que era música, me alimentaba con los bongoes y los deliciosos sabores de la Música Tropical. La Salsa y el Merengue, que eran esas pequeñas ricuras que podían hacerme mover de la silla y bailar, aunque ni siquiera supiera como se hacía.  A ritmo de Victor Manuelle, y el Caballero de la Salsa, Gilberto Santarrosa o de los Billos Caracas Boys, aprendí las primeras líricas, de las letras que eran marcadas por amores de, en ocasiones, los tiempos de antaño.

Ahí fue donde aprendí ritmos, que al son del Caribe, me enseñaban la sabrosura de la vida. Ese tinte colorido que percudía los oídos sonoros, y hacía soportar a cada piso y pista de baile.

Aun así, siempre llevaba dos Casettes, los cuales escuchaba como reliquias para los oídos. Habían varias canciones de Pop, Salsa, Electrónica y una que otra, de Rock. Sin embargo, siempre me impactó una, de la que siempre llamé "Poder Wor". Siempre la escuchaba por su tranquilidad en la guitarra, esas voces que tranquilizaban. De esas que hacen a los corazones palpitar y respirar amor.

Después tuve que empezar a ser un gordito acomodado en taxi y busetas, corriendo tres pisos para llegar con el pantalón hasta la mitad del pecho; y así mismo, aquel carrito en el que escuchaba mis canciones, pasó simplemente, a ser una Grabadora bella. Era de los que repetía, y repetía las canciones. Una y otra vez.

Sin embargo, con el tiempo, aquellas cintas pasaron de moda. Y siguió todo con un CD que mi padre me regaló. Uno decía "Salsa", el otro decía "Merengues". Así que, miré todas las quinientas veinte canciones que poseían, hasta ver que empecé a consumir líricas movidas. Proyecto UnoJoe Arroyo y los clásicos Tupamaros empezaron a ser mi fuerte. Empezar y terminar canciones que provocaban escucharlas hasta el amanecer al ritmo de samples y los instrumentos típicos del fraseo tropical.

Y por encima de mis pensamientos, alguna vez un amigo de mi padre me regaló otro de esos discos compactos. El tipo decía que era música interesante. Y para aquel entonces, sin ni siquiera conocer un poco de música, reconocí por primera vez, el sonido Grunge. "Come as You Are" de Nirvana, o la tan clásica "Hotel California". Nuevos sonidos de Rock que amordazaron lo que sería un nuevo conocimiento. Y desde ahí, empecé a tener un nuevo lugar de escucha para mis oídos.

Con el paso del tiempo, empezaron a llegar esas primeras ilusiones. Y un nuevo medio digital para navegar. Y mientras el corazón empezaba a arribar algunas nubes por encima de lo casual, mi astucia a través de lo que era la búsqueda de entretenimiento de un chico gamer, me hizo permitir el encuentro de mi pasado. Un pantalón a la altura de la cadera, jamás sin caer en la inferioridad de la presencia, despertarse de muchos pensamientos y tantas llaves de lo que era mi alrededor. Y así fue como descubrí tantas canciones de mi pasado. Y recordar de niño, aquella "Poder Wor", a través del título "More Than Words", y darme cuenta del verdadero título.

Y a veces, explorando, encontraba curiosidades. Recuerdo que entre mi ignorancia, decidí poner una canción que logré ver en una lista, "Painkiller", con la cual tuve miedo de volverla a escuchar. Gritos y ritmos de alto rango de tempo, le veía como algo temible. Sin embargo, decidía escucharla una y otra vez. Como si fuera una adicción, y a la vez un miedo de combatir.

Pero si bien de adolescentes iniciantes siempre la ignorancia, optimismo e ilusionismo va por delante, así también sucedió conmigo. Y a la altura de una década y media, empecé a entrar a algo diferente. "Aerosmith", "Judas Priest” y otras cuantas más bandas que fueron mi inicio, eran mi pan de cada día, mientras escuchaba la Salsa aún, como plato fuerte de mis cenas musicales. Y empecé, a través del famoso juego donde jugaba a ser una Estrella de Rock virtual, a preguntarme la posibilidad de interpretar un instrumento. Ahí fue cuando mi idea de una Banda de Rock estaba de nuevo sobre la mesa.

Y simultáneamente, la Guitarra, mujer que me sedujo por cinco años, la cual siempre quise tener, pero no podía tener puesto que "...los músicos son mal pagos, y son vagos", empezó a rondar por mi mente, con ganas de ser realidad por encima de los estigmas. Por otra parte, la poesía era algo común para mis manos, y los amores empezaron a respirar.

Pero, a pesar de todo, mi primer ideal en una guitarra, era "tocar por tocar", hasta que después de tiempo, dándome una introspectiva algo insulsa, decidí que ella misma, iba a ser mi compañera. Primero, porque mis ánimos eran pocos. Además, empecé a tomar el proyecto de que esa amante sería con la que alguna vez, si la oportunidad era posible, tal vez le cantaría, le interpretaría alguna canción, a quien decidiese aceptarme.
Sin embargo, aquellas épocas frente a ese prospecto sentimental eran para mí vacías. Puesto que, para esos días, y tal vez aún todavía, Cupido quiso hacerme caer en cuenta que los Caballeros debemos vivir en cuentos reales e indiferentes. No en los de fantasía que suceden sutilmente, y son narrados desde los tiempos antiguos.

Aunque a su vez, me llegó una oportunidad de cumplir el sueño de niño. Con algún compañero de clase, con el cual compartíamos un gusto y meta común, me dijo "Pues nos falta baterista, ¿Le gustaría?". Por dentro mi deseo fue siempre las cuerdas, el sentimiento, la melodía. Aun así, acepté, porque sabía que podría ser una de esas oportunidades en las cuales la decisión debía ser inmediata, y solamente afirmativa si quería empezar a subir los escalones para llegar a la base de mi meta.

Al comienzo, no fue difícil. Aproveché el instrumento del Colegio, y el tipo que decía "enseñar" tan solo me colocaba un libro con muchas figuritas que parecían colombinas y dulces a blanco y negro. Sin embargo, recordaba que en las pocas clases de "música" que recibí, me enseñaron sobre un pentagrama, la Blanca, la Negra, la Corchea, y demás. Por lo que debí empezar a aprender más allá de lo que ya conocía.

Sin embargo, la lectura no ha sido una compañera mía. Así que decidí el empirismo mientras, y empezar a escuchar cada canción, y a través de ellas lograr mejorar mi comprensión, proceso que me llevó un buen tiempo. Mientras, el vocalista de la entonces recién iniciada banda, creía ser un erudito. Al comienzo, tan solo opinaba sobre la claridad de cada uno de los golpes. Pero con el tiempo, daba de mi aspecto una apariencia de "ignorante", y en frente de muchos, y muchas ocasiones, renegaba y se sentaba en aquella silla con palabras de sofista: "Eso se hace así".

Con el pasar de los días, los problemas y disgustos se fueron aumentando hasta llegar a un plano enteramente académico. Mientras tanto, la depresión parecía ser el desayuno y el vicio de dicho percusionista que soportaba el orgullo de aquel otro hombre. Fechas puntuales pasaron por la mente, con aroma de ser oscuros. Pero afortunadamente, después de dos fechas en vano, llegó a mis manos el sueño que llevaba hace años. Era verde como si representara esperanza, pero a la vez amarillo, haciéndola interesante. Algunos trazos en negro que la diferenciaban, y algo que me hacía preferirla por encima de la azul.

Por ello, fue que desde el comienzo la llamé "Inspiración". Un nombre producto de lo que sabría que haría con mi vida desde el primer momento en el que toqué su delicado cuerpo. Más aún, porque mi estado no era el mejor, y sabría que posiblemente ella sería la única que me acompañaría así ninguna persona estuviese. Ya iba preparado para la soledad en este caso, sabría que me ayudaría siempre, a estar contento.

Recuerdo que mi primer "riff" no lo toqué yo. Lo tocaba mi mejor amigo: "Tu Cárcel". Sí, aquel comienzo, con el cual recuerdo que molestaba hasta el punto de empalagarme. Después, aprendí el comienzo que siempre recomiendan aprenderse: "Come As You Are".

Y con la llegada de la Inspiración, también llegó mi peor infierno. Un infierno en forma de culpabilidad propia. Tan atroz, que mi último año en mi "cárcel" no fue placentero. Ni siquiera por el Bullying que tal vez pudieron hacerme, o por el hecho de que muchos en quienes confié me fallaron: Sino por el hecho de ir contra uno de mis principios base que llevo como caballero.

"The Riddle", de Gigi D' Agostino, una de las primeras canciones que logré aprender en su mayoría, siempre me acordará cada época en la que esa voz me pedía en medio de lágrimas algo que jamás pude dar. Mientras, el vocalista de mi primera banda, Armageddon Hunter, el cual se supondría ser mi "hermano del alma", me ayudó a una autodestrucción propia, llena de orgullo y algo de soledad.

Para cuando empezó a coger rumbo la melodía en mis manos, sucedió mi Primera Presentación. Era como llegar al paraíso. Aunque tuvimos que pagar con monedas pequeñas una cantidad grande de dinero.
Yo apenas era un baterista de apenas siete meses por mucho, pero había aprendido canciones como Mujer Amante de Rata Blanca, Wasted de Def Leppard, Hold On To Your Dream de Stratovarius y algunas más.

Cuando uno comúnmente se levanta en una tarima a leer, o a recitar, uno comúnmente está listo solo para decir de memoria algo. Pero cuando eres quien está llevando el ritmo, debes transmitir de muchas formas lo que tienes preparado. Con cada mano, pie y golpe que se posee.

Lo primero que me dijeron después de acomodar un platillo, al que llamé Lucky (del cual hablaré en otra ocasión), un platillo alquilado y otro más que estaba desbastado y partido por la mitad, y cortado; fue "¿Batería, estamos listos?". Desde ahí, intenté hacer una improvisación simple, que duró cuarenta segundos, con el cual creía tener el cielo alcanzado. Después vinieron nuestras canciones, de la cual una salió imperfecta: Nuestra composición.

Cuando salí del escenario, y llegué a donde estaba el público (donde los únicos que quisieron ir a verme fueron mis padres y mi mejor amigo), vieron cómo llegué con cara de descontento, de frustración. Puesto que, a pesar de que pude recuperarme de errores como que se te caiga una baqueta y continuaras perfectamente, mi interpretación la vi mal. No me sentía orgulloso, pues como hombre perfeccionista siempre se intenta hacer las cosas lo mejor posible.

Igualmente, cuando siguieron otros eventos, tuve que lidiar con otros problemas: Que se cayera el HiHat mientras tocaba, que se cayera un platillo sobre un tambor, o aún peor: Que un tambor se te cayera en una de tus piernas, mientras tú tocabas el bombo a una alta velocidad.
Aunque no fueron los únicos problemas: El vocalista de mi banda por aquellos días siempre quiso hacerme apagar, y con su falta de entendimiento muchas veces me hizo sentir la peor persona del mundo. Al punto de hacer generar problemas con mi familia, con los cuales aún sigo sobreviviendo.

Al pasar de los meses, empecé a aprender canciones de Rock, Salsa, Merengue, Rap, Cumbia, Metal, Reggae, Ska, y demás géneros. Incluso, el reconocido ritmo del reggaetón. Todos ellos, en batería.

Así es como mi último año de allí, lo logré luchar. Entre tristezas, golpes, decepciones, desgarros en músculos, humillación, depresión y tal vez algo de infortunio y reconocimiento; sabía que debía continuar. Aunque mi mente me seducía con volver a pasar otro día oscuro, que durara más.

Cuando acabó el infierno, y tal vez logré "libertad", después de una gran victoria por lograr entrar a mi Universidad, mi manejo en la guitarra era mejor: Para esos días, ya hacía versiones acústicas de algunas canciones. Otras las estaba aprendiendo, y tenía buen repertorio. Pero no era suficiente, más aún cuando aquella Inspiración tuvo un pequeño accidente, por lo que quedó partida. Pero aún sonaba.

Y fue ahí cuando entre rumores, logré saber que mi "hermano", me iba a retirar de la banda. Que la continuaría sin mí. Y tal vez suene ilógico, pero ver que el sueño con el que comenzaste y fundaste todo; y que te quiten prácticamente tu vida, tu pasión... Era algo que dejó amargo ese comienzo de año siguiente.

Mi Hermanito para aquella época empezó también a querer tocar. Le hice conocer el Rock desde pequeño, con canciones clásicas como Paint in Black, o la grandiosa Sweet Child O' Mine.

Bien quedé iniciando mi Primer Año en lo que siempre soñé: La Universidad.
Con ella, me llegó la propuesta de trabajar con Mindless. Una banda de Pop que prometía al principio. Aunque con el tiempo, las canciones se tornaron cursis. Y aunque soy amante empedernido frente a lo Romántico, también poseo mi concepto de cursi. Simultáneamente, trabajaba con la entonces Lightning in a Sunset, que era aún mi primera y única banda, pero que pronto sería un pasado.

El empezar el año también acarreó más obligaciones. Incluyéndose, que hice mi primera grabación, un demo. Aún sigo diciendo que ese ha sido uno de mis peores fracasos como músico, puesto que mi instrumento no quedó bien, por tres razones: Tiempo, concentración y ánimo.

Y mi último día con quienes se llamarían después de que me fuera Náufrago, fue un 25 de Mayo. Un día con el cual muchas cosas cambiaron, y jamás volvería ver a ese sofista vocalista que había soportado por dos años. Por lo que inmediatamente pasé a aquella banda Mindless.

Ese cambio no fue duro. Aunque tuve que empezar aprendiendo ritmos de blues que eran compases de 6/8; para mí era algo simple. Sin embargo, sabía que no me llenaba, era como comer un dulce sin sabor. Y ahí fue que empezaron épocas difíciles. No sé si fue el hecho de no sentirme lleno, y el hecho de que no estaba llena la vida para aquel momento: Pues, empezar tocando canciones de alta velocidad, y retarme con "Run To The Hills" de Iron Maiden; para después terminar haciendo canciones como "Aléjate de Mí" de Camila. Además, el entorno en aquellos días estaba lleno de decepciones. Recuerdo que muchas noches empecé a tocar vallenato en la guitarra. Cantaba, como dicen los bien sabios de este género, "... con sentimiento, compadre".

Durante ese cambio, no solamente fue el comienzo y fin de tocar Pop. Pues, decidí alejarme, lentamente, de adultos orgullosos que pensaban mirar hacia arriba, mientras yo era una parte pequeña. Y entré a un "curso" de música. Empecé con el propósito de simplemente aprender escalas, aprender a hacer solos como los de muchas canciones. En últimas, terminaba siendo quien brindaba las risas en cada clase. Y desde el primer momento, me destaqué por ser el típico bufón de aquel salón. Aunque por dentro, sabía que todo estaba diferente.

Finalicé siendo uno de los que enseñaban, y aunque solo una vez la tristeza me cogió de imprevisto, también logré conocer a quien denominaba mi tocayo. Con quien hacíamos reír, con mi Afro, y canciones que tenían títulos curiosos. "Cerveza Melorto", "Ricardo", y algunas más, junto con miradas seductoras, que bien supe que brindaban más risas que encanto.

Y a final de ese año, entré a quienes hoy en día, nos llamamos Rock Suite. Para ese tiempo tuve que aprender de nuevo todo. Coordinación, ritmos y demás, pues llevaba un buen tiempo sin hacer algo que de verdad me hiciera sentir la necesidad de tocar con todo el trabajo posible. El primer ensayo, lo empezamos con "Lonely Day" de System of a Down, con "Ricardo", y con la tan clásica "Don't Worry, Be Happy".

Con el tiempo, empecé a conocer de mano de la banda, nuevas bandas. Así mismo, comprendí el hecho de estar pendiente de un grupo. De ser el mayor, e intentar hacer que no se repitan los errores del pasado. Pero no es fácil. Es un trabajo en el que estoy aún, con el que me doy cuenta que el sueño infante de Hacer una banda de Rock no es fácil. O bueno, puede que sí, si quieres hacer música comercial y basura.

Actualmente, me encuentro trabajando con ellos. Con la banda que por primera vez me hizo dar cuenta que podía haber unión entre integrantes. Y no niego que han habido conflictos, y roces. Pero tampoco niego que con ellos he vivido mucho. Me he llenado demasiado, y he encontrado un buen lugar en el cual tocar con gusto. No sé si con ellos seguiré en un futuro, si continuaremos o simplemente terminará todo en algún momento. Pero me siento orgulloso de trabajar con ellos.

Y mientras tanto, yo me dedico en mi casa, a componer con Inspiración, encontrándome conmigo mismo. Dándole la espera a Lucky por una pequeña rotura que tuvo. A aprender canciones e intentar "cantar". Mejorar como músico, y también como persona. Soy un ser perfeccionista, y espero plasmarlo en las canciones que hayan de aquí a futuro. Tal vez algún día, cumplir el propósito por el cual inicialmente mi amante está conmigo. Y tal vez pronto llegará una nueva amante, y puede que haya hermanitos para mi platillo. Tal vez sé que mi salud en algún momento, llegará y me dará la espalda. Pero espero seguir buscando esas melodías, esos ritmos que no se han hecho. Encontrarme con mi Niñez, para que, como hoy, me encuentre haciendo esa canción que algún día llamé "Poder Wor".

Y me faltaron muchas cosas, muchas canciones, muchos hechos y personas por relatar. Ya que esta fue una parte de la vida de un músico, que a partir de lágrimas logró sobrevivir, que a partir de luchar y frustraciones con sus instrumentos, hoy ya improvisa. Que por encima del orgullo de muchos, logró salir adelante, con muchas limitaciones. Pero sé que falta mucho por recorrer, porque sé que hasta ahora he empezado.

Espero que la vida me brinde la oportunidad de continuar. Puesto que, quiero dar mi huella, y mostrar mis raíces. Raíces que jamás he dejado ni dejaré.

Y doy gracias a todos lo que me han apoyado en este transcurso, en este camino tan largo, y a veces complicado, de intentar ser un músico. Lo que a veces siento, que fuera una Epifanía.

A esto es a lo que le llamo, posiblemente, una pequeña Vida Musical.

jueves, 4 de julio de 2013

Antes de leer, ten en cuenta este texto.

Buen Día, Buena Noche, Buena tarde... Bueno sea su día, y sobre todo, su vida.

Antes de escribir de lleno por acá, y hacer real este proyecto que algún día tuve en mente; el cual es hoy una realidad, a través del apoyo de gente que valoro; haré una "Introducción" a Del Caballero Solitario y Otras locuras más.

Primero que todo, como ya sé que para este punto habrán sido pocos renglones los que habrás leído, te digo mi primera recomendación: Si no te gusta leer, si los escritos largos te parecen aburridos, si tan solo estás aquí por simple curiosidad, o por decencia con el Autor, lee hasta acá y cierra esta página. De lo contrario, te recomiendo que continúes. Aunque ya depende de ti.

Me presentaré brevemente como buen ciudadano del mundo que soy.
Mucho Gusto, soy El Caballero Solitario. Mi nombre real no lo diré por razones de seguridad. Este seudónimo que utilizo, es producto de una larga, larga historia, que será tema de otro momento.
Soy un Hombre con gustos muy diversos. Un ejemplo de ello, son mis gustos musicales.
Y si bien la música es una gran medicina, no hay nada mejor que hacerla con las propias manos.
Me encantan muchos campos del conocimiento, y soy amante de la Versatilidad y la unicidad como puntos especiales. Con gustos marcados en soñar, principalmente.

El Argumento de realizar Del Caballero Solitario y Otras locuras más, es principalmente uno: Hacer conocer mi escritura, u opiniones. Compartir lo que pueda, hacia el mundo. Puede que el día mañana estas palabras le sean útiles a alguien para identificarse, o tan solo para conocer otras realidades. 
No busco "popularidad", no busco mujeres que me busquen por un escrito, no busco alardear lo que pretendo transmitir, no busco encontrar seguidores, y no busco autodenominarme "escritor", "poeta", ni ninguna otra forma de visión acomplejada de mi.

Este espacio, en el cual incluí este nombre algo particular, es para todos. Y es dedicado para aquellos que me han visto crecer como persona, e incluso, como músico. Obviamente, dirigido para gente, sin importar el sexo, edad, raza, género, índole o creencia política. Tan solo lo único que pido, es Tolerancia frente a las opiniones que lleve a cabo en este lugar, como también Respeto frente a mi forma de pensar, escribir, actuar, ver, sentir, y demás. Si decides atacar con críticas destructivas a este pequeño "mundo de ideas", estás en todo tu derecho. Pero recuerda: El Sabio únicamente ignora.

Las Temáticas incluyen desde experiencias personales, como también ajenas, hasta opiniones sobre temas de contextos diversos. Tal vez uno que otro poema, y pinceladas de versolibrismo por ahí.

Por tanto, si conoces al autor, corres el riesgo de ser descrito como parte de un escrito en este espacio. Y si lees en este tipo de condiciones, aclaro que corres el riesgo, además, de saber posibles verdades implícitas adheridas a cada contexto y palabra.

Para aquellos que son terceros a mi realidad, los invito a leer. No hago obras como muchos escritores reconocidos, pero siempre aspiro a dar lo mejor de mí en cada puñado de letra y expresión que incluya aquí. 

Si llegaste acá en busca de una tarea; antes recuerda que, más que un plagio, estás cometiendo un suicidio mental, y estás queriéndote decir a ti mismo que no eres capaz de pensar solo. Sin embargo, ¡Adelante!, sea cual sea tu decisión.

Agradezco a cada persona que me apoyó en la idea de crear este pequeño mundo, y espero poder llegar a ser leído no solamente por un grupo de amigos o de personas cercanas, sino también de gente de otros lugares, otros pensamientos, otras culturas, otros espacios. Mi meta personal cada día será ofrecerte, a ti, como lector, una puerta a otro momento, a otro lugar, a otra vivencia. Y obviamente, hacer un pequeño punto de identificación con muchos elementos.

Y antes de finalizar esta "breve" introducción, agradezco a todos los que deseen arriesgarse a leer mis "locuras", mis dilemas y mis historias. Y aunque sean ficción o mentira, y experiencia o ficción, mi objetivo siempre será el mismo.

Si quieres que haga un escrito, una publicación con una opinión mía sobre algo, o tan solo opinar o sugerir sobre algún elemento de este Universo Paralelo; accede al Perfil del Autor, y envíale un e-mail, o usa alguna red, si posee alguna más que esté disponible además de la mensajería por medio digital.

Que de tu vida siempre haya algo que contar,

El Caballero Solitario.