Dicen que a veces esto es un pensamiento o estado muy cambiante, que domina los sentidos y prácticamente desarrolla de manera errónea la mente. Hablaré desde mi propio punto de vista.
Muchos me preguntan hoy en día sobre mi propio pesimismo. De hecho, hasta mi propio nombre es afín a eso; y todo tiene una razón de ser. Tal vez debería explicar la mitad de mi vida para poder hacer entender todo esto, pero sería innecesario, y demasiado tedioso.
Creo que entre tantas oportunidades de pensamientos diferentes que he tenido, he llegado a la conclusión que estar en algo como el Pesimismo, es un reto que se puede asumir. Que se puede vivir con ello, y a veces ofrece el principio de "prepararse para lo peor".
No lo niego, siempre he dicho que esto es un reto, porque comúnmente jamás se logra algo cuerdo después de todo. A veces de tan solo comer pan, puedes llegar al pensamiento de que éste te puede intoxicar, o incluso, tener una bomba. ¿Exagerado? Tal vez un poco sí mi analogía, pero no la realidad.
En mi caso, después de pasar por el Oportunismo, por el Irrealismo, y también por el mismo Realismo, tuve mis propias experiencias. Y cada quien piensa diferente a ello: Tal vez todos nos acostumbramos a tener un tipo de pensamiento. Aunque no tengo qué decir al respecto, "...cada quien habla de acuerdo a su experiencia".
Aunque después de tanto analizar cada punto, logras darte cuenta de las ventajas y desventajas de todo. Y como obviamente uno mismo se imaginará, el Irrealismo suele ser el más nocivo. Pasar el Realismo es algo interesante, porque tiendes a creer todo tal y como debe ser, pero tu vida se vuelve demasiado aburrida, a causa de creer que la mayoría lo sabes, y que no queda mucho por aprender. El optimismo, si bien recuerdo, fue el primero que "por defecto" tuve... Es increíble que uno mismo puede mejorar las cosas con las palabras y ver siempre un lado positivo a todo. El inconveniente parte cuando empiezas a tener una época totalmente desastrosa, donde posiblemente pierdes hasta las buenas palabras que siempre creíste que pasarían.
Así mismo, en últimas adopté esta realidad. ¿Por qué? Bien. Ahora diré mi realidad.
Cuando estás en una situación cualquiera, simplemente te encuentras "preparado" para afrontar algo. Es algo similar al Realismo, pero en este caso tomas como referencia un punto que sabes que sería el "lo peor que puede pasar es". Pero va en cada uno hasta dónde tomemos este punto de vista en la vida, y cuánto sea nuestra dependencia: En mi caso, lo utilizo desde dos maneras: Para estar "listo" para un hecho que sé que me afectará, o para ser perfeccionista conmigo mismo.
Obviamente esa "preparación" no va a ser total. ¿Quién dijo que uno va a estar listo? Jamás. Y tal vez es el mejor prospecto (desde cierto punto de vista) para por ejemplo, en lo que más lo utilizo: En el Amor. Algunos dirán que eso no me llevaría a ninguna parte, pero es una buena base para poder analizar las cosas. Claro está, no va a ser del todo mi dependencia a él. Porque como tal, mi forma como vivo ello es diferente. Yo no soy de los que dice "Ella me traicionará". Pero obviamente, analizando la vida se logra saber todo. Así mismo, todas las veces que he fallado en este contexto me han servido a basarme más en un entorno objetivo cuando pienso el futuro, y en uno Subjetivo a la hora de sentir, y hacer las cosas.
En cuestiones como la academia, es algo muy útil. Es algo similar a la afinidad del "Perfeccionismo" en un cierto modo, y te permite bordear y atacar todos los problemas posibles. Es loco, pero logras satisfacción cuando sabes que has finalizado y todo ha salido bien.
El Pesimismo, en otras palabras... No tiene que ser el hecho de decir un "no" a todo (aunque prácticamente mi vida se ha basado en decirme eso), pero lo importante es tomar ese punto de vista como una cualidad, y explotarla.
Obviamente, tiene sus propios riesgos: Tiendes a la depresión en todo momento, y a veces, se vuelve tedioso contigo. Es como sacrificar la felicidad por tranquilidad... Y tal vez en mi opinión, una herramienta que solo se tomaría en último caso. Si bien digo que podría vivir como un Realista, no tengo como tal el hecho de querer serlo. Mi vida ha sido un reto en todos los ámbitos, y quiero realizarlo también en este. Todo depende de cómo lo manejemos y cómo derrochemos nuestro ánimo, puesto que así también se puede vivir bien sin necesidad de cambiar de pensamiento. Todo está en sí mismo, en las casualidades y en las ocurrencias que poco a poco están sucediendo. La suerte se vuelve tu compañera tu enemigo y tu profesor. E incluso, puede que desde esta profundidad es que podemos entender la base de muchas cosas que otros no ven.
¿Pesimista? Tal vez puede que sea otra mi realidad. Pero por ahora, prefiero llamarla así. Porque así mismo encuentras muchas cosas interesantes, en que la esencia puede ser bella así. Todo depende cómo manejemos nuestros sentimientos, nuestro ánimo... Nuestra felicidad.
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