martes, 27 de agosto de 2013

Pesimismo.


Dicen que a veces esto es un pensamiento o estado muy cambiante, que domina los sentidos y prácticamente desarrolla de manera errónea la mente. Hablaré desde mi propio punto de vista.

Muchos me preguntan hoy en día sobre mi propio pesimismo. De hecho, hasta mi propio nombre es afín a eso; y todo tiene una razón de ser. Tal vez debería explicar la mitad de mi vida para poder hacer entender todo esto, pero sería innecesario, y demasiado tedioso.

Creo que entre tantas oportunidades de pensamientos diferentes que he tenido, he llegado a la conclusión que estar en algo como el Pesimismo, es un reto que se puede asumir. Que se puede vivir con ello, y a veces ofrece el principio de "prepararse para lo peor".

No lo niego, siempre he dicho que esto es un reto, porque comúnmente jamás se logra algo cuerdo después de todo. A veces de tan solo comer pan, puedes llegar al pensamiento de que éste te puede intoxicar, o incluso, tener una bomba. ¿Exagerado? Tal vez un poco sí mi analogía, pero no la realidad.

En mi caso, después de pasar por el Oportunismo, por el Irrealismo, y también por el mismo Realismo, tuve mis propias experiencias. Y cada quien piensa diferente a ello: Tal vez todos nos acostumbramos a tener un tipo de pensamiento. Aunque no tengo qué decir al respecto, "...cada quien habla de acuerdo a su experiencia".

Aunque después de tanto analizar cada punto, logras darte cuenta de las ventajas y desventajas de todo. Y como obviamente uno mismo se imaginará, el Irrealismo suele ser el más nocivo. Pasar el Realismo es algo interesante, porque tiendes a creer todo tal y como debe ser, pero tu vida se vuelve demasiado aburrida, a causa de creer que la mayoría lo sabes, y que no queda mucho por aprender. El optimismo, si bien recuerdo, fue el primero que "por defecto" tuve... Es increíble que uno mismo puede mejorar las cosas con las palabras y ver siempre un lado positivo a todo. El inconveniente parte cuando empiezas a tener una época totalmente desastrosa, donde posiblemente pierdes hasta las buenas palabras que siempre creíste que pasarían.

Así mismo, en últimas adopté esta realidad. ¿Por qué? Bien. Ahora diré mi realidad.

Cuando estás en una situación cualquiera, simplemente te encuentras "preparado" para afrontar algo. Es algo similar al Realismo, pero en este caso tomas como referencia un punto que sabes que sería el "lo peor que puede pasar es". Pero va en cada uno hasta dónde tomemos este punto de vista en la vida, y cuánto sea nuestra dependencia: En mi caso, lo utilizo desde dos maneras: Para estar "listo" para un hecho que sé que me afectará, o para ser perfeccionista conmigo mismo.

Obviamente esa "preparación" no va a ser total. ¿Quién dijo que uno va a estar listo? Jamás. Y tal vez es el mejor prospecto (desde cierto punto de vista) para por ejemplo, en lo que más lo utilizo: En el Amor. Algunos dirán que eso no me llevaría a ninguna parte, pero es una buena base para poder analizar las cosas. Claro está, no va a ser del todo mi dependencia a él. Porque como tal, mi forma como vivo ello es diferente. Yo no soy de los que dice "Ella me traicionará". Pero obviamente, analizando la vida se logra saber todo. Así mismo, todas las veces que he fallado en este contexto me han servido a basarme más en un entorno objetivo cuando pienso el futuro, y en uno Subjetivo a la hora de sentir, y hacer las cosas.

En cuestiones como la academia, es algo muy útil. Es algo similar a la afinidad del "Perfeccionismo" en un cierto modo, y te permite bordear y atacar todos los problemas posibles. Es loco, pero logras satisfacción cuando sabes que has finalizado y todo ha salido bien.

El Pesimismo, en otras palabras... No tiene que ser el hecho de decir un "no" a todo (aunque prácticamente mi vida se ha basado en decirme eso), pero lo importante es tomar ese punto de vista como una cualidad, y explotarla.

Obviamente, tiene sus propios riesgos: Tiendes a la depresión en todo momento, y a veces, se vuelve tedioso contigo. Es como sacrificar la felicidad por tranquilidad... Y tal vez en mi opinión, una herramienta que solo se tomaría en último caso. Si bien digo que podría vivir como un Realista, no tengo como tal el hecho de querer serlo. Mi vida ha sido un reto en todos los ámbitos, y quiero realizarlo también en este. Todo depende de cómo lo manejemos y cómo derrochemos nuestro ánimo, puesto que así también se puede vivir bien sin necesidad de cambiar de pensamiento. Todo está en sí mismo, en las casualidades y en las ocurrencias que poco a poco están sucediendo. La suerte se vuelve tu compañera tu enemigo y tu profesor. E incluso, puede que desde esta profundidad es que podemos entender la base de muchas cosas que otros no ven.

¿Pesimista? Tal vez puede que sea otra mi realidad. Pero por ahora, prefiero llamarla así. Porque así mismo encuentras muchas cosas interesantes, en que la esencia puede ser bella así. Todo depende cómo manejemos nuestros sentimientos, nuestro ánimo... Nuestra felicidad.

sábado, 24 de agosto de 2013

¿Cursi?

Cuando llegué a dictar la clase, simplemente la ví triste. Nos pusimos a hablar, y me contó su experiencia de la que actualmente se recupera. Y volví a hacer mi labor de aconsejarla, de apoyarle, y sobre todo de que se diera cuenta que podía continuar adelante. Aún así noté lágrimas en sus ojos. Y recordé todas esas experiencias que he escuchado, e incluso visto. Y por ello, decidí escribir esto. 
Esta vez quise, un poco salirme de esas fronteras de las cuales uno mismo se propone como "ente que se expresa por palabras". Puede que escriba de manera inspiradora, como también de forma seca y directa.
Pero creo que, a veces; probar la verdad termina siendo una vacuna contra el mal de sí mismo.

Es irónico que hoy en día, todo ha terminado siendo un mundo "...al revés". Inclusive, es irónico que en muchas ocasiones, los buenos son los que pierden. Y que, esa enseñanza que todos recibimos de pequeños, termina siendo un señuelo de la sociedad, o incluso, una forma de crear Tontos y Astutos.

Esta vez no me quiero enfocar a un contexto general, sino a uno, más específico. En donde pasaré por encima de muchos estereotipos que muchas veces la gente, la televisión, los medios y hasta nuestros propios padres, nos hacen ver.

Si nosotros nos ponemos a pensar un poco a través del pasado, o imaginar a través de esas películas que vemos (No las animadas, sino las que más podemos acercar a la realidad), podemos decir que anteriormente, muchos elementos que fueron creados como puntos radicales entre dos personas: hombre y mujer; eran muy bien respetados. Aunque claro está, obviamente muchos debieron pasar por encima de ello. No todos los seres humanos terminan siendo santos, después de todo.

Anteriormente, se suponía que la mujer era "oprimida". Comúnmente, no se le permitía trabajar, y tan solo quedaba limitada a las labores del hogar. En muchas ocasiones, ni siquiera se les permitía tener algo de lectura, o conocimiento. Digamos que, nos podemos poner a pensar en esa gente que vivió en la época de las Colonias... Pero... También eran las personas que ayudaban a sanar a los heridos de las guerras, eran las protegidas de la sociedad. A pesar de que, en mucho tiempo, fue machista.

Así mismo, las formas de expresividad de muchos fue cambiando. Movimientos de trabajo, y de lucha fueron realizándose. Tal vez, esa mala paga que muchas mujeres recibieron en algún momento, fue lo que permitió muchos escándalos y problemas en esos días que fueron precursoras de lo actual. Por ejemplo, ese hecho histórico, en el que muchas mujeres de una fábrica murieron quemadas, o se suicidaron, por no tener las más mínimas calidades de vida, y sobre todo de respeto. Lo que hoy conocemos como el "Día Mundial de la Mujer".

Creo que el pasado nos dio muchos beneficios. Pero pienso a su vez, que es una maldición, incluyéndole los avances tecnológicos, muchos cambios y problemas posteriores a nivel socio-cultural.

Y si lo miramos desde otro modo, la Música. Por la que, tuvo mucho Devenir. Tal vez, demasiados. Porque, anteriormente se pensaba en una canción con algo que solo contenía una guitarra. Y si bien la evolución de la Música, como también de la poesía fue importante; muchas obras se dieron por acciones que hoy llaman "cursis".

Uno de los pocos conocimientos que siempre recuerdo siempre, es por ejemplo, una de las canciones de Beethoven. "Für Elise". Sí, para muchos es desconocida. Pero si colocara el audio acá, muchos la reconocerían. Y tal vez, dirían: "Qué bonito". Pues bien. Esa canción que tantos conocemos, fue la que dedicó este gran conocido artista, a una muchacha a la cual se declaró. Sin embargo, no acabó como cualquiera esperaría: Ella terminó casándose con un noble.

Más adelante, muchas canciones, tantas dedicatorias han habido. ¿Las más comunes? La Luna, una rosa. ¡Tantas cosas! He visto de todo, y tantas poesías diferentes. He sido testigo de muchas cosas hechas por amor. He vivido tantas ironías, y he pensado tantos puntos... Que me es imposible creer la realidad.

Empezar desde los remotos tiempos de Rock n' Roll, desde tan solo esos días en los que Elvis Presley cantaba esos amores con ritmo... Canciones como "Lady", de Kenny Rogers... Pianos, guitarras, agudos profundos a través de ritmos tan suaves, tan sublimes... Tantas poesías cantadas, palabras que gritaban a millones de oídos aunque sea versolibrismos que eran diferentes...

Y llegar al "hoy".

Pero... ¿Qué pasó con todo eso? ¿Por qué me puse a desviarme del tema, y hablé hasta de artistas? ¿Por qué incluí a Beethoven? Todo esto, tiene una razón, que sé muchos no la entenderán.

Todo esto va a lo siguiente: Mira hacia tu alrededor un día cualquiera en un lugar concurrido. Verás tres cosas: Parejas felices, personas apuradas, y uno que otro persona escuchando (basura) "música".

Me pongo a pensar, y me duele que hoy en día todo fuese tan diferente... Que actualmente, sea muy difícil (aunque fácil para muchos), conseguir a alguien que te quiera. Pero esto no llega ahí: Iré por partes.

El hecho de haber colocado lo del Día de la Mujer, no fue en vano. Porque, aunque suene muy seco, y para muchas mujeres suene algo machista mi opinión; muchos tergiversaron ese concepto. Ese día, es el día de La Mujer Trabajadora. No de la Mujer, como tal. Aunque dejo en claro que para mí, las mujeres merecen su día. Se les debe reconocer, por ser los seres que nos han acompañado a todos los hombres, y eso es algo de valorar.

Pero lastimosamente, hoy en día si sales un Día de la Mujer, siendo hombre; mínimo te van a tratar como un tipo acosador, que aprovecha de las mujeres. Hoy en día, un grupo (que aunque bastante grande, logró cambiar muchos aspectos de la vida cotidiana), ha luchado simplemente por algo, que está afectándonos a todos. ¿Por qué no lo vemos a simple vista? De hecho, sí lo hacemos: Por algo el "...Todos los Hombres son Iguales".

Es irónico ver que hoy en día los hombres y mujeres pelean por algo que la mayoría hace.
Pero... Más aún lo es, que veas que para enamorar a una mujer no necesitas lo que anteriormente era esencial. Muchas prefieren más a un tipo musculoso, o con dinero, o que tan solo, sea un tipo que sea vago, mediocre, y en muchos casos "popular".

Es frustrante, que muchas mujeres te ofrezcan sexo, cuando uno lo que quiere es Amor. Y que muchos hombres, pidan sexo antes que amor. Que hoy en día conseguir un beso gratis es cuestión de cinco vasos de un trago barato, y que la lujuria se volvió cuenta del acceso de la próxima esquina.

Y comprendo a muchas mujeres, porque he tenido que ser consejero muchas veces, de que hay muchos hombres que intentan buscar a una mujer por sexo. Pero la ironía va, en que casi todas, escogen al tipo que tiene una sonrisa más simpática, al que pueden ver más seguido, al que juega con ellas, al que ve con más chicas a su alrededor. A veces, a un tipo con mayor edad que uno.

Y aquí todos tenemos la culpa. O tal vez, todos aquellos del pasado. Los hombres que permitieron el sometimiento femenino... La apertura del mundo pornográfico... La "libertad" de expresión... Las mujeres que quisieron llevar a otros extremos la problemática femenina.

Hoy en día, lastimosamente un músico hace prosa, que comúnmente es simple, y que lleva un contenido fácil de interpretar. Y es terrible que con ello, se puede enamorar. Pero... ¿Y los que aún valoramos la poesía? ¿Y los que preferimos a Neruda antes que a grupos con cara bonita? ¿Y los que preferimos dar unas verdaderas rimas antes que a un tipo con músculos marcados? Lastimosamente, de ellos somos pocos. Y esto, también es el caso en una mujer. Nadie se salva.

Me frustra, que los que hacemos algo por una chica, tengamos que ser cambiados. Los que intentamos respetarlas y ser diferentes, tengamos que ser tratados como Amigos. Que una chica que es luchadora por su pareja sea utilizada y cambiada por mujeres de mejor aspecto. Y que la mayoría, de hombres y mujeres, se aprovechen de los que aún tenemos por demostrar la diferencia.

Tal vez los considere a todos ellos, unos malditos. Por la mayoría de hombres que son ignorantes, todos somos tratados como "iguales". Por la mayoría de mujeres, muchos perdemos la conciencia, y hasta la cordura.

Y reconozco, que decidí juzgar mucho a lo que es hoy en día. Sé que hay mujeres que aún se valoran, y que son diferentes en su modo de pensar, de actuar y proceder. Que aún existen las que prefieren al hombre que les brinda una sonrisa, sin tan siquiera tocar su ropa. Además, sé que existimos aún hombres que marcamos la diferencia. Que no nos hacemos reconocer, y que muchas veces mantenemos la maldición de quedarnos como "Amigos". De ser cambiados con el pretexto de que "nos harán sufrir".

Y este escrito, lo hice con ira. Porque, he sido testigo de miles de amores que han fracasado. Tan solo en mi vida, puedo decir que luchar es algo complicado para los que hemos caído tanto en combate. De escuchar siempre la frase "...pronto llegará alguien diferente a quien ames. Y hay muchas personas que quisieran estar con alguien como tú". Y poco a poco, la vida nos esté demostrando que son muchos los que de verdad se atreven, los que desean... Y que todo parece un simple sarcasmo para aliviar el alma.

Que hoy en día se prefiere a la gente que dedica canciones que no poseen sentido alguno. Que el verbo "perrear" sea más valorado que el "amar", que "sentir", que el "pensar", y el incluso, "soñar". A eso nos estamos limitando, y nos damos cuenta que la niñez no es la misma de antes. Que la infancia era algo donde un beso daba timidez, ofrecía un color rojizo a las mejillas. Que cogerse de las manos era algo bonito, y tal vez muchas personas, vivieron así los "amores de niños", los que daban de qué hablar. Y hoy hablamos de "carrusel sexual", hoy hablamos de drogadicción, y el hecho de que los adolescentes ya solo buscan amores por placer. O tan solo, para besar.

En lo que refiere a mí, y a pesar de que jamás he tenido la oportunidad de tener una relación sentimental; lo que veo a mi alrededor, y mi naturaleza de Solitario, que me permite analizar muchas cosas... Pienso que, en resumidas cuentas, es terrible pensar que un hombre que ofrece rosas, cariño, protección y respeto, en un 90% termina siendo lastimado. Que una mujer, que consiente a su pareja, que va por encima de lo que puede, y se va a extremos que jamás imaginamos... Es vista como objeto sexual, y muchas veces aquellos indecisos terminan yéndose, por la primera "que les dé la espalda" (por no referirme a otra cosa).

Vivimos en una maldita sociedad de estereotipos, de una "libertad de expresión", que muchos entienden por otras partes. Que el sexo más fácil que el querer, que el amar. Que hoy en día, al parecer se puede amar incluso al conocido que se tiene hace cinco minutos. Y que todos pretenden construir relaciones falsas por redes sociales. Y así, la mayoría de veces nos quedan dos opciones: Ser astuto y arrogante, o ser perseverante y bueno.

Y sé que muchos, escogerán, o habrán escogido, la segunda opción. Pero que, por el pasar de los años y de la vida, se dan cuenta que es más eficiente irse por la primera opción, que a veces son forzados por su misma soledad o frustración, a ser así. Y pocos nos mantenemos en la lucha, que aunque un tanto dura, es demasiado constante y a veces contradictoria.

Y ser un Caballero, o una Dama; es algo por lo que terminas pagando muy caro. Porque todos te llevan a ese mundo afrodisíaco, muchos quieren ahora sexo, muchos quieren solo caras bonitas, y personas cerámicas para mostrar como "vitrinas andantes" en medio de la muchedumbre, muchos prefieren lujos, muchos prefieren "vivir la vida". Aunque en ese punto, no puedo refutar a nadie.

Es eso. A esto quería llegar, porque... Muchos hombres que queremos ser diferentes, somos tratados como mentirosos. Que muchas mujeres que intentan dar lo mejor de sí, son catalogadas como indiferentes. Y a todos, nos dejan sin palabras. Perdemos la cabeza. Más aún, cuando el "Machismo" y el "Feminismo" son platos fuertes de cada comida diaria.

¿Dónde quedó la belleza de buscar a alguien ideal? ¿El hecho de renunciar al pensamiento de que "lo cursi debe ser reprimido"? ¿Dónde quedó la belleza del amor, y lo sublime de Hacer el Amor sin buscar placer?

Hoy en día "ser cursi", parece no valer la pena. La mayoría de los hombres, tienden a despreciarlo, y a la mayoría de las mujeres les parece empalagoso.

Y digo, ya desde mi propio punto de vista subjetivo, que es doloroso que te pregunten "¿Por qué no tienes novia, si eres un buen hombre?" Y es por eso. Porque casi nadie se atreve a valorar lo que somos. Porque el ser Humano actual busca primero la acción, la adrenalina; antes que su propia felicidad. Que no podamos ser lo que somos, por miedo a que nos llamen "intensos", "aburridos". Claro está que cada uno debe saber dónde es límite de todo. Pero, el hecho de que tus amigos te traten de "gay" por intentar no ser un hombre seco, y que las mujeres terminen alejándose, o diciendo "Lo siento pero él me atrajo más" en un sentido sutil y a veces indirecto; es lo que lastima hoy en día muchos deseos. Y he vivido experiencias que me hacen afirmar lo que he dicho. Y es por ello que lo hago.

Pero en últimas, lo más importante que tal vez quisiera dejar escrito, después de ver (más que vivir) tanto en un tiempo tan corto... Hasta el punto de aconsejar matrimonios y volverte todo un pseudo-psicólogo empírico, me doy cuenta que el concepto del Amor es en lo que más erramos.

Porque, todos pretendemos buscar a alguien que seguramente, sea de nuestros sueños. Que se comporte y sea tal cual nosotros imaginamos con deseo. Todos pretendemos que se den esos "cuentos de hadas". Pero como siempre he dicho... "El Amor no se basa del Romance". Siempre se va a necesitar un poco de cariño y afecto para poder hacer especial cada momento. Y tal vez es una de las partes para tener en cuenta antes de amar. Pero, lo importante, es que esa otra persona, sea lo suficientemente igual como para entenderte, y lo suficientemente diferente como para complementarte. Además del respeto, la fidelidad, y bueno... Todo lo mínimo que entre dos siempre debe haber.

Por eso me concentro en ello. En encontrar a alguien que me entienda, pero a la vez que me complemente. En un punto que sea totalmente independiente. Ya que una relación donde uno dependa del otro, es una bomba de tiempo.
Dejo en claro que hice esto desde mi punto de vista objetivo, no desde mi punto de vista moral. Esto es algo que lo hago desde mi punto de crítica. Y que esto nada tiene que ver con conceptos como la fe.
Y espero, que la gente algún día cambie su concepto errado del Querer, y del Amor ideal. De poder cambiar los malditos estigmas, que hasta la "música" actual nos ofrece.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Doce y Una Caperuza

Una Mujer te puede ofrecer Sexo, te puede ofrecer dinero, te puede ofrecer besos gratuitos. Te puede ofrecer toda una vida llena de placeres. Pero eso jamás se podrá comparar con una, que te brinde la verdadera sonrisa en tu rostro. Porque la primera es común. La segunda es única. 
Ella.

¿Alguien se ha preguntado si un abrazo es suficiente para llenar el corazón? Tal vez muy pocos. Yo tuve respuestas a preguntas como esa, sin ni siquiera cuestionarme.

Y tal vez esa será una descripción breve. Será unas palabras que se irán a la deriva de la vida. El día de mañana, esto solo se quedará aquí. O puede que desaparezca por alguna razón, más allá de mis propias manos.

Por ella. ¡Ella! Una mujer tan bella. Una mujer enamora con una sonrisa. Que desde el primer momento, desde esa primera tarde en la que mis brazos la sintieron, para mí ella fue diferente. Y si bien llegué con la expectativa de una simple conversación, de un intercambio de palabras formal entre dos personas, de la que muy posiblemente muy pocas veces en mi vida he tenido la oportunidad; cuando la vi, con esa sonrisa tan tierna, tan maravillosa... Por dentro se removieron muchos pensamientos, tanto buenos como malos.

Un día del cual comenzó todo, al igual que este nombre. Este título. Pero... ¿Cómo ese día lo pudo todo? ¿Cómo pudo ese momento posterior a ese abrazo, ser tan especial, tan diferente? Tal vez hoy en día, no lo logro entender. Tan solo sé, que por primera vez, mi cabeza se recostó en sus piernas. Estuvimos hablando, entre tantas sonrisas. De donde me había empezado a maravillar, como ya lo había hecho hace un año, desde lejos.

Y aún recuerdo cada momento. Tal vez muchas palabras dichas se me habrán olvidado. Pero jamás se olvida el sentimiento, y la felicidad de cada momento. El hecho de abrazarla. De hacerlo de manera diferente. Porque, aunque todos los abrazos comúnmente tienden a ser los mismos, con ella no pasó. Con ella pude encontrar la especialidad de un abrazo, el cual creía perdido desde cuando me había ilusionado con historias profundas. El hecho de arriesgarme a caer en ella sobre el prado, aunque siempre teniendo en cuenta que su caída debía ser suave.

Y no sé si para ella será lo mismo. No sé si ese primer día fue uno muy especial, o fue otro más, como cualquier otro, de su vida. Pero para mí, marcó mucho. Tal vez fueron solo palabras, y algunos abrazos y risas en intercambio. Aún así, la especialidad fue diferente. Tal vez nadie me había hecho sentir con tanta confianza, con tanta libertad, en un sentido metafórico, con una mujer.

Jamás creí que de ahí en adelante, todo empezaría a ser diferente. Y aunque, con miedos quise continuar, me medí a seguir siendo yo. A seguir por encima de mis dolorosos recuerdos, por los cuales llevo mi pseudónimo. Porque como siempre, la conciencia nos hace ser algo escépticos con el tiempo. Pero con cada experiencia que viví, mi mente sabía que ya tenía miedo a intentar. Sea como sea, la experiencia es una mujer estricta que nos hace cerrar los ojos mucho.

Así mismo, para la siguiente ocasión, quise tener un reto conmigo mismo. Por lo que tuve que recorrer mi Viejo Mundo, entre prisas y un día muy lluvioso; por algo que sabría que quería darle, debido al nombre que le di desde el comienzo. Un collarsito.

Sin embargo, siempre he aceptado que mi forma de brindar un detalle, siempre es de manera diferente. De hecho, de manera similar a mi papá, no soy hombre de muchos detalles. Con el tiempo, esa parte tan "regalada" de mí se la fue llevando cada persona, con muchos argumentos que jamás fueron reales. Después, de que fui subvalorado respecto a un BlackBerry. Aunque todos, por más cerrados que seamos a nuestro entorno, siempre tendemos a dar mucho más de lo que pensamos, a las personas que verdaderamente valoramos.

Aunque con ella, el tiempo me permitió descubrir en ella alguien diferente. En sus palabras, en sus expresiones, en su sonrisa... En Todo.

Así mismo, me permitió la vida nuevos encuentros. De ver el Viernes como un día deseado; y no como otro día del cual solamente llegaba a casa, a sentarme en una silla, solitario, a ver el mayor vicio social de la actualidad. Mucho cambió. Y mis pensamientos me decían de nuevo que posiblemente mis ojos empezaban a ver un rumbo en específico, con miedos implícitos de repetir las mismas historias que alguna vez viví. Aún así, siempre quise seguir con las esperanzas, con las que aún continúo.

Y como toda historia posee su nudo, ésta también lo poseía. Mientras con mi mejor amigo hablábamos de aquella nueva chica que había llegado a mi vida, llegó el día en cual ella misma me dijo que había alguien que ya había tocado las puertas de su corazón. Claro está, mi conciencia me decía que debía dejar así. Mi mente, como siempre, se reía una vez más. Mi mejor amigo, con su "Teoría de la L", también hizo apoyo a los pensamientos de los que estaba en contra de lo que deseaba.

Aunque... A ninguno le pude hacer caso. No quería hacerlo. Y, como siempre, hice mi trabajo de Doctor Corazón. Sabía que podía quedar así, como un simple amigo. Pero si era lo que ella quería, tal vez lo único que podía hacer era esperar que la vida me ayudara a triunfar. Y mientras, intentar ser lo siempre he intentado ser: Un buen amigo, de todo el mundo.

Sin embargo, cada vez que la veía, para mí era siempre igual. La abrazaba. Tal vez demasiado, y me impresiona que ella no se cansara de ello. Para mí, era batallar contra mi propia experiencia, contra mis propios pensamientos, y tal vez actuar como lo hacen los Grandes Sabios del Póker: Arriesgándose, sin importar lo que se pierda. Aunque por dentro me decía, que si me arriesgaba, "¿...qué podía perder?".

Mientras tanto, ella para mí empezaba a tener ese cariño que muy poca gente obtiene con el tiempo. Tal vez ella, de alguna manera, sin darme cuenta, empezaba a maravillarme más de lo que yo pensaba. Y así, obtuve mis miedos interiores. Tal vez miedos con los que creo aún luchar.

Recuerdo que lloré muchas noches. Aún me impresiona. Porque, es complicado que las lágrimas corran por mis mejillas, por problemas puramente fisiológicos. Todo con un mismo motivo, basado en ese mismo miedo. Pero sabía, que por encima de todo, el seguir adelante debía ser algo primordial, aunque de por sí, me arriesgara a todo.

Y así, empecé a pedirle un turno para verla. Un turno del cual de manera jocosa, ella me dio un número, Ciento Cuatro. Y así, cada conversación de lejos debió empezar a ser más a menudo. Por alguna razón, que tal vez no va sobre mis manos. Pero cada vez que veía una imagen digital de ella... Se me venía una de esas sonrisas que uno no aguanta en hacerlas. Y así, como lo decía uno de los grandes sabios: "Para enamorarla, me dijeron que debo hacerla sonreír. El problema, es que cuando ella sonríe, soy yo el que enamoro".

Así mismo, logré verla una última vez más. Un tiempo muy corto, pero con el cual, pude realizarle la entrega de mi ficha de turno. Con un trabajo puramente manual. Y aunque de ese material cerámico me llegó mucho a los ojos, sabía que ese esfuerzo era necesario. Era tal vez menos de lo que podía merecer tal mujer.

Y bueno. Desde ahí, mi locura pasó a hacer un compañero perpetuo para mí, que dormía en cada sueño y pensamiento. Pero aún así, a mi mente le gusta jugar con mis miedos. Así fue como, poco a poco, mi mejor amigo; después de dejarlo de ver por casi un año, me dijo de frente, mientras comíamos pizza: "Lo veo lento".

Comprendí que todo lo hacía muy lentamente. Que incluso, la hice llorar y vi derramar una lágrima. Y ese hecho, me frustraba. Porque era luchar, entre lo que debía hacer y lo que tenía que hacer. Y eso era una batalla contra mí mismo que no me permitía conciliar el sueño.

Así mismo, una noche, en la que con ya algo de Whisky y mucha euforia, la llamé. Y así mismo, dije algo con lo que simplemente me hacía evidente, y hacía ver parte de lo que sentía. Pero el tiempo, nos hacía ver a ambos lo que ocurría. Lo que tal vez sucedía.

Aunque, lastimosamente, los errores que uno como persona comete por omisión, me dieron la oportunidad de conocerla desde otra perspectiva. De vivir por primera vez, eso de una discusión con la persona que uno quiere. Pero me dio duro, porque todo ocurrió un día antes, de que llegara ese día por el cual esperé, para decir todo lo que había pendiente dentro de mí. Para estar revelando, por fin de manera directa, la realidad.

Y sí, a partir de ese día, vi ese otro lado que no quería de la vida, con ella. Y de nuevo, me volví a sentir frustrado. Ni siquiera tenía la capacidad de concentrarme en mi labor, no tenía mente para otra cosa, que para mi preocupación por lo que en ese momento estaba sucediendo.

Y hoy en día, siempre le repito que ella para mí es lo que más quiero. Que para mí, ella es más que una canción, o una persona, o un rostro bonito, o unas palabras profundas. Ella para mí, es una persona única, una persona que, me hizo aprender. Que me hizo conocer cómo era por dentro, de darme la oportunidad de saber un poco más de mí; y de reconocer esos errores que por ti mismo no puedes vislumbrar. Una persona que te hace sonreír cuando la ves. Y que si la piensas en la noche, te da dulces sueños. De esas por las que vale la pena luchar. Y que, con el tiempo, te hace dar cuenta que si pudiera, daría la vida por ella. Porque tan solo así, sabría que no sería en vano.

Y muchos tal vez dirán que soy un cursi. O un tipo completamente loco, ya que mis palabras pueden ser demasiado extravagantes. Pero... Sé que quien la conociera... Que quien la conoce, la valora, y ve en ella una persona, que nadie puede ver en ninguna otra parte del Universo. Porque hay mujeres , de las que he escuchado que incluso te llegan a ofrecer sexo, dinero, una buena vida, y hasta besos sin compromiso. ¿Pero eso de qué sirve? A mí eso no me maravilla. Ella pudo, lo que nadie había hecho. Y fue, hacerme ver quién puedo ser realmente. De hacerme sentir único, de hacerme sentir feliz con tan solo un abrazo, y de hacerte ver que eres querido por una persona tan especial, como lo es ella.

Ella no cree que esto es real. Tal vez, el único inconveniente es que los hombres somos catalogados con el mismo argumento. Que ese error llegó a ser trascendental. Pero no todos somos iguales. Y simplemente, quisiera que me creyera. Quisiera verla, tal vez a menudo, y abrazarla como siempre lo he hecho. Que quisiera seguir aprendiendo de ella, y demostrarle que en serio la quiero.

Pero... Mi miedo sigue vigente, cada vez mayor. Y puede que el día de mañana, ella simplemente me olvide. Aunque creo que no lo hará. O puede que todo cambie, o que todo mejore. Tal vez el día de mañana, la veré de nuevo en una calle, al otro lado de la acera, y viéndola tal como la vi la última vez que lo hice: Fría, sin quererme mirar a los ojos. Pero... Quisiera que, ese no fuera el destino. ¡Cómo me gustaría, repetir esos momentos que tanto ella como yo sabemos, que sucedieron! Tal vez mejorarlos, tal vez arriesgarse una y otra vez, a lo que pase. Obviamente, en donde el único riesgo que no quisiera tener es perderla.

Pero hoy en día, soy solo para ella un mentiroso. Y me encuentro ligado a cadenas que no permiten verle lo que hay en realidad. Mientras ella está unas millas lejos de mí, y mi imaginación juega conmigo. Solo me puedo limitar a escribir. Escribir, y escribir; como si debiera realizar lo que en mi labor hago: Procesos matemáticos, y demostrar resultados. 

Aunque la Matemática no es lo mismo que esto. Comprendo que por un grado de diferencia, puedo hacer que un transbordador se desvíe  un Kilómetro y medio respecto a su punto de llegada. Pero por un error, del cual ella cree otra visión de mí; otro punto de vista, de una persona que no soy; estoy con el riesgo de volver a ser el mismo tipo de siempre: Un escritor, que simplemente se limita a ser Psicólogo de los demás. Mientras la rutina se vuelve su odisea y su locura. Y peor aún: De no volverla a ver. De que ella termine cambiando conmigo, y simplemente se aleje. Porque aunque haya prometido no hacerlo, no puedo obligarla a hacer algo que puede que en algún momento ella quiera hacer. 

Quisiera verla de nuevo, que ella quisiera en mis palabras. Pero sólo puedo ser para su mente la condena de ser un mentiroso. Y me queda ir más allá de donde puedo. Aunque, como dije anteriormente: Esto no es la Matemática, donde un problema lo resuelves escribiendo tu demostración. Esto, es algo que quisiera que ella misma viera, en mi sonrisa al verla, al sentirla, al verla reír... De que no he dicho mentiras. Tan solo errores he cometido, pero siempre he sido el mismo. Y siempre la he querido.

Porque, aún por encima de mis miedos, de que ella me vea de otro modo, la quiero. Así, como es. Y escribir, esto que siempre ha sido mi pasión y mi condena, es lo que quise hacer por ella. Aunque, me encuentro con el mismo delirio de siempre. Y me niegue a mí mismo que todo puede cambiar. Puede que cambie, pero hago todo porque ello no pase.

Ella es una mujer que cualquiera desearía. De la que tarde o temprano, cualquier hombre busca. Muchos empiezan con el libido en sus frentes. Otros, mientras tanto, pasamos de jugar pequeños a los Piratas, a buscar tesoros más valiosos como ella. Esos tesoros, que son más valiosos que un cajón de oro puro. Porque al fin y al cabo, siempre le dije a ella que quería ser aquel delincuente que robara ese pequeño botín que dentro de ella siempre ha latido. 

La mujer, que metafóricamente siempre ligué con una caperuza, y pudo cambiar mi vida de la rutina a las sonrisas incomprensibles y tal vez, imbéciles que todos, alguna vez harán por alguna razón que solo las entrañas saben la causa. Y posteriormente, se revela. 

Esa es ella, la que me hizo convertir un día cualquiera, en un día que no puedo olvidar. A llevar un collar que no puedo soltar aún dormido. A sentir a alguien especial. Ella es.

Pero yo, simplemente frente a sus ojos, sigo siendo el mentiroso, que jamás quise ser con ella. El mentiroso que jamás he sido. Y el encarcelado de mi propia maldición: Ser escritor una vez más. Para ella. Aunque espero que algún día lea mis ojos, para que sepa que brillan al verla a ella, que ella es diferente, y la quiero como a nadie. Ella, ella, ella.

La del Doce, y Una Caperuza. La que me hizo saber, que puedo llegar a ser un delincuente, que intenta robar siempre, solamente un único botín.